Por Pedro Medina León.

La relación entre The Beatles y Miami, fue una de amor a primera vista

El primer album de The Beatles llegó a América a fines de 1963, con el nombre Beatlemania! With The Beatles, y a inicios de 1964, su tema “I Want to Hold Your Hand” se posicionó en el Top Ranking de los Billboard. Beatlemania! With The Beatles era el segundo disco de la agrupación, aunque en Europa, territorio en el que ya se habían consagrado, salió bajo un título diferente. Su gran incursión en Estados Unidos llegó meses después, con el tour A Ticket to Ride, que los llevó a veintitrés ciudades e incluso a Canadá y que es recordada por ser la gran gira del rock’n roll de todos los tiempos y porque representó la invasión de la música británica en el mercado americano. Luego realizaron un par de tours más, pero menores.

A Ticket to Ride no fue el desembarco oficial de los Beatles en Norteamérica; su manager, Brian Epstein, organizó una mini gira previa en New York, Washington DC y Miami para ir entendiendo la reacción del público y los medios. Los conciertos en los venues Carnegie Hall, de Manhattan, New York, y Coliseum Theater, de DC, fueron éxitos multitudinarios, incluso en New York se presentaron en el show de Ed Sullivan, en horario prime time. El último tramo estaba reservado para Miami, aquí ofrecerían un pequeño performance en el hotel en el que se hospedaban, el Deauville, de Miami Beach, también parte del show de Ed Sullivan –en ambas participaciones del show de Sullivan alcanzaron una audiencia total de 150 millones de televidentes–.

El cuarteto de Liverpool aterrizó en Miami el domingo 13 de febrero, en un simple vuelo comercial doméstico, y más de cinco mil personas los esperaban en el councourse 3 del Miami International Airport. El tumulto excedió la capacidad de la sala, varios de los ventanales se rompieron, hubo daños físicos y asfixias. No solo The Beatles no esperaban este recibimiento, se lo dijo Paul McCartney al periodista Larry King, quien fuera el único reportero estadounidense invitado a cubrir todo el A Ticket to Ride, si no que ni la prensa ni la policía lo esperaron, pero en aquel momento, estos cuatro sujetos con aspecto de niños y cabelleras desalineadas, cuyas edades no superaban los veintiún años, aún no muy populares en el mainstream local, llegaban con un mensaje anti war y de no a la segregación racial –Estados Unidos atravesaba una etapa crítica en este aspecto–, que era de lo que se nutría la juventud de la contracultura en San Francisco –no es coincidencia que A Ticket to Ride abriera el tour en esta ciudad–, en su protesta contra las acciones bélicas en Vietnam, y aquí, en el barrio bohemio de Coconut Grove, en el Peacock Park, se había creado algo similar a un “pequeño San Francisco”, cubierto por una nube de marihuana, melenas largas, barbas ralas, guitarras y tambores. La nación, por otro lado, estaba de luto por el asesinato del presidente Kennedy, en noviembre de 1963, y los jóvenes se sentían plenamente identificados con el mensaje de la banda.

Además de la noche del show, el cual fue breve, de solo seis piezas, y un par de cenas de compromiso, The Beatles prácticamente estuvieron entre la piscina y el mar, en trato directo con la enorme cantidad de fanáticos que no les daban tregua con los autógrafos –por eso las anécdotas de “yo conocí a The Beatles en persona” abundan en Miami–, la ciudad vivía una fiebre por John Lennon, George Harrison, Paul McCartney y Ringo Star como no se ha visto hasta ahora. The boys, así los llamaban en su círculo íntimo, pasearon en bote, tomaron coktails, se deleitaron con los bikinis, recorrieron la ciudad y visitaron a Muhammad Ali que entonces entrenaba en el Fifth Gym de Alton Rd, para enfrentar a Sonny Liston en el Miami Convention Center, donde se coronaría campeón del mundo, pero cuyo triunfo no pudo celebrar en Miami Beach porque las leyes Jim Crow de segregación racial se lo prohibían.

Para estos muchachos acostumbrados al gris y frío Londres, el trópico resultó un lugar paradisíaco y deslumbrante –basta con ver algunas fotos, por ejemplo las que tiene el The Betsy Hotel en sus pasillos–; y para su manager, Brian Epstein, solo confirmó lo que la intuición le venía diciendo: the boys debían volver pronto y con un compromiso mayor. Los Beatles no regresaron a Miami, pero sí a Florida, al Gator Bowl Stadium, de Jacksonville, en la gira A Ticket to Ride, con la condición de que pudieran asistir afroamericanos ya que originalmente no tenían permitido el ingreso.

Setlist, Hotel Deauville Miami. Febrero 16, 1964

  • She Loves You
  • This Boy
  • All My Loving
  • I Saw Her Standing There
  • From Me to You
  • I Want to Hold Your Hand

 

@pedromedinaleon