Nacida en Venezuela, ha sido una creadora activa desde los inicios de la década de los 90. Durante su carrera artística ha ganado varios premios y menciones en salones nacionales, tales como El Michelena y El Aragua. También ha recibido reconocimientos internacionales, donde destaca el primer lugar como artista latinoamericana en el Museo MOLAA (Museo de Arte Latinoamericano) en Long Beach California, año 2006.

Sus obras han sido exhibidas en Venezuela, España, Israel y Estados Unidos. Actualmente radica en la ciudad de Nueva York, desde donde nos muestra su más reciente propuesta. En esta se aprecia su compromiso por la investigación de las técnicas tradicionales aplicadas a sus narrativas, sumándole la carga de su identidad emocional en la diáspora venezolana. Sobre este particular, nos cuenta Irene que cuando llegó a la Gran Manzana se sintió en estado de pánico y en depresión, alejada de sus escenarios del día a día, de la familia, de los amigos y colegas.

Su arte retoma la pintura al óleo para construir topografías que hacen referencia a mapas urbanos de barriadas de su ciudad natal, Caracas; pero que también hablan de los órganos del cuerpo humano, como el corazón y los intestinos, transformando las cavidades torácicas en capas coreografiadas de tonos grises con insinuaciones de color carne como los ladrillos y zinc como los techos.

A su vez crea la serie de collages “Valor Perdido”, en donde arranca las hojas del libro “Novelas Escogidas” de Rómulo Gallegos que tiene un peso de 300 gramos en total y cuyas hojas se van restando de ese valor original, en cada una de las obras: 298 gramos, 296 gramos, 294 gramos, hasta llegar a la carátula de cuero vacía, como testigo silente de una sociedad desintegrada.

A continuación una muestra del arte de Irene Pressner: