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 Ari Silva

Si me preguntaran qué tipo de comida podría comer todos los días sin aburrirme,  diría sin ningún reparo: pescados y mariscos. Y es que viviendo en una ciudad como Miami, rodeada de agua por todos lados, el aroma del océano me invade el olfato y me provoca degustar la enorme variedad de criaturas marinas que el mercado local, nacional e internacional nos ofrece en la Florida.

Yo nací en una zona costera, donde las calles huelen a pescado frito con tostón de plátano y a huevas de jurel con limón. En mi pueblo solíamos comprar directamente de los pescadores que ofrecen su mercancía fresca desde sus botes y lanchas.

Acá, es muy fácil conseguir mariscos y pescados de la mejor calidad directamente en algunos restaurantes por increíble que parezca. Esta costumbre de vender pescados en los restaurantes o comida en las pescaderías, es tan popular en el sur de la Florida que hasta hay un dicho (creo que cubano) que dice más o menos así: “Si un restaurante de pescados y mariscos no tiene su propia pescadería, entonces no es fresco”. 

Dejando de primera mi obsesión por la cocina mediterránea que me hace preparar paellas y asopados por lo menos una vez al mes, diría que mi segundo amor marino es la cocina asiática. 

Hace poco en búsqueda de playa y comida reconfortante, fui a uno de mis favoritos, que por la lejanía había dejado de visitar. Se trata del maravilloso Eddie Hills Sushi & Thai en Hallandale. 

Esta pequeña joya escondida, tiene una historia bien particular. Eddie Hills nació como un restaurante típico familiar americano en 1949. En 1999 fue vendido a un emprendedor tailandés quien fue transformando la decoración interior poco a poco hasta convertirlo en un restaurante de comida asiática y tailandesa. 

El Sr. Mongkolsindhu, su nuevo dueño, no quiso dejar desatendida a la clientela fiel de muchos años del Eddie Hills, y mantuvo ciertos platos del menú original americano, por lo que en el nuevo restaurante, puedes conseguir desde un exótico plato japonés, su excelente pad thai, y un delicioso desayuno americano típico los fines de semana. 

Si algún día deciden visitarlo, no dejen de probar el mejor cheese cake tempura que comerán en sus vidas.

Mucha gente habla del poder afrodisíaco de los mariscos, e innumerables culturas los utilizan como potenciador sexual. Lo cierto es que los científicos se dividen entre los que desmienten tal poder estimulante y los que aprueban la teoría basados en las reacciones que tenemos los humanos a ciertas sustancias que poseen las criaturas marinas. 

El alto contenido de zinc de los mariscos hace que se eleve la testosterona en los hombres y el estrógeno en las mujeres y su falta, es la causa fundamental de las disfunciones eréctiles.

Ostras, mejillones, camarones y langostas son los más usados por sus poderes “afrodisíacos” a tal punto que en latinoamérica, a los cócteles de mariscos o ceviches les llaman popularmente “rompe colchón”, “Vuelve a la vida”, etc. haciendo alusión a sus poderes sexuales. 

Yo encuentro en el simple hecho de cocinar, una cita íntima con lo sensual, donde mis manos tienen contacto directo con los mariscos y carnes, llevándolos al encuentro de las verduras de colores intensos, el aceite de oliva que les saca sus mejores perfumes, el vino fragante que con dulzor las baña, las especies y hierbas que les aportan olores y sabores que embrujan nuestra nariz hasta llegar al paladar preparándolo para la más sublime degustación. 

Ese placer es más que erótico.

Particularmente experimento un gozo infinito en cocinarlos y comerlos, a tal punto que escribiendo este post, tuve que hacer una pausa para preparar un suculento “Fish stew”, receta de mi amado Jamie Oliver quien es el mago de la cocina fácil, económica, sencilla y deliciosamente sana.

Les dejo mi propia versión de la receta aquí por si se arriesgan a tener un encuentro muy íntimo con la cocina marina.

Estofado de Mariscos- Inspirado en una receta de Jamie Oliver. 

– Dos dientes de ajo.

– Sal marina.

– Pimienta negra o de colores recién molida.

– 1 Lb de Mejillones frescos vivos.

– ½ Lb de Almejas (Little neck).

– Aceite de oliva extra virgen.

– 3 Tazas de Sidra.

– 3 Tomates pasados por agua, o 2 tazas de tomate en lata. Yo uso los importados de Italia (San Marzano).

– 2 Filetes pequeños (o uno por cada comensal) de Pargo o Mero (Red mullet o Snapper).

– 4 Langostinos grandes.

– 1 Lb de camarones.

– ½ Lb de calamares sin la cabeza, solo el cuerpo.

– 2 (o uno por cada comensal) rebanadas de pan italiano de corteza dura tostado al grill. Yo lo sustituyo por maíz entero al grill con paprika y aceite de oliva para hacerlo más ligero.

– Eneldo, estragón.

– Tocineta (de cerdo o de pavo)

– Perejil y cilantro para adornar.

– Jugo de 1 limón.

– 1 taza de Yogurt natural sin azúcar.

Preparación

Lavar todos los crustáceos en abundante agua fresca y reservar.

Abrir el cuerpo del calamar y hacer cortes pequeños trasversales y longitudinales (cuadritos), reservar.

En un wok o caldero grande a fuego mediano, agregar unas 3 cucharadas de aceite de oliva y sofreír el ajo previamente machacado. Añadir la tocineta picada en trozos pequeños hasta dorar y reservarla.

En ese aceite con los jugos de la tocineta, echar los mejillones y almejas primero, revolver y luego agregar los camarones, langostinos y calamares, revolver de nuevo para unirlos.

En ese momento, bañar los mariscos con la sidra, el eneldo y el estragón, sal y pimienta y revolver para mezclar los aliños.

Colocar los filetes de pargo encima de todo y salpimentar, luego añadimos el tomate picado en trocitos, unas dos cucharadas más de aceite de oliva y tapar por aproximadamente 20 minutos o hasta que el pescado esté listo.

Destapar y reservar los mariscos y el pescado en una fuente y el líquido dejarlo en la cacerola. A ese caldo le vamos a añadir el yogurt y revolvemos con la estufa apagada. 

Para la presentación del plato colocaremos en un plato hondo, el estofado de mariscos, luego la rebanada de pan tostado, y encima pondremos el pescado y un chorrito de jugo de limón al gusto.

Adornamos con la tocineta, perejil y el caldo con yogurt.

Disfrútenlo como yo en este momento.

@aris.kitchen