por Andreina Mujica

Uno sabe lo que es pero no sabe lo que podría ser

La Casa de la Poesía en Paris esta de fiesta , este año Colombia ha sido la invitada especial en Francia, por tanto se han dado verdaderos banquetes literarios.

Acompañado por la escritora francesa Maylis de Kerangal el gran escritor Héctor Abad , compartió escenario en medio de una multitud, rieron e intercambiaron inquietudes sobre el arte de escribir, de cierta manera l el tema de la vida y la muerte.

Maylis de Kerangal fue marcada por el día en que el corazón de su padre dejo de latir, intentó seguir como si nada la vida y a los seis meses tuvo que sentarse a escribir. Tal vez de cierta manera le abrieron el corazón para escribir .

De allí nace la novela reparar a los vivos , llevada con éxito a la gran pantalla por Katell Quillévéré, y Abad que es un escritor que nace de Colombia y pertenece al planeta y que cada día sus palabras han logrado cautivar mas y mas lectores en tres continentes.

Héctor llega sonriente, los ojuelos que abren paréntesis en la sonrisa no paran de asomarse ante el saludo de un nutrido grupo de seguidores, en su mayoría bilingües, que lo esperan en la puerta de este pasaje Molière en el centro de Paris.

Esos latidos marcan los tiempos de la nostalgia, marcan los pasos de nuestros días y se hacen escuchar a través de la conexión del público con Héctor Abad. Los agradecimientos no pararon por parte de los lectores, como viajaron a su tierra e incluso como recuperaron la relación padre-hijo gracias al Olvido que seremos.

 

Después de esa experiencia quedó un tanto aterrado, así que escribió un libro sobre un poema que su padre asesinado llevaba en su bolsillo, aquel soneto de Borges, acaso un apócrifo, y cuyo primer verso reza: “Ya somos el olvido que seremos.”

Después de mucho tiempo comenzó a escribir La Oculta ,se narra desde el lugar donde vivió su padre (en Jericó), mucho de lo que se habla en la novela existe, el lago, la granja, hasta las mujeres son reales, pero lo abandonó por mucho tiempo, “ por que me pareció un libro viejo, anticuado y rural “, apunta Héctor Abad.

La primera versión fue escrita en tercera persona y para él no funcionaba, estando en Berlin en un curso de Literatura y Violencia comenzó otro libro, escrito en un cuaderno que perdió después de salir en bicicleta de una fiesta, un tanto borracho, así que se sintió muy mal. De la angustia de escribir seis meses en Berlin, retomó « La Oculta » y lo pasó a tres voces de los tres hermanos.

“ Escribí otro libro llamado Antepasados futuros, que fue un desastre”, dice Abad, el público ríe en español y luego de nuevo en francés, él mismo dice que su francés se limita a los ojos, un poco a las orejas pero no sale de su boca, sin embargo lo entiende perfecto. Cuenta de esta última novela,Son tres maneras de vivir la vida y tres caracteres de los seres humanos. Así puedes ver la finca, la casa y a Colombia. Cuando alguien muere pues la casa que queda siempre termina en pelea por que los hermanos no saben que hacer con ella.

“Así que Toño es el personaje que se parece un poco a mi, pero homosexual y músico, porque la música es lo segundo que más me gusta en la vida”. Como el vive lejos en New York su punto de vista es la nostalgia,

“La literatura nos sirve para vivir las vidas que no tuvimos.

Eva, la segunda voz, quiere volcarse hacia adelante y romper todo apego al pasado familiar y a la historia y se siga viviendo en paz, y Pilar la más pragmática de todos, se quiere quedar con la finca, la quiere conservar, la defiende a toda costa, Jacobo, el padre, sometido a una experiencia terrible, un hombre de izquierda su nieto mayor y mas amado fuera secuestrado por la guerrilla”.

“Es increíble que la noche después de enviar el manuscrito de La Oculta soñé que Pilar terminaba con una mujer de pareja, así que re escribí su final y al otro día lo envié a la editorial para que lo cambiaran, lo curioso es que ese día llego mi hija que es cineasta y me comentó que ahora tenía una novia, una maravillosa conexión.”

 

Después del odio está la nostalgia

“Uno no necesita tener tres personajes, uno mismo puede sentir por su país esas sensaciones, que uno odia a su país, Cuando escapé de Colombia por las amenazas yo no quería regresar, nunca más, me decía ese es un país horrible y hasta me quise volver italiano, aprendí tanto la lengua que escribía en italiano pero sin gracia, así que regresé a buscar la lengua, si yo quería ser escritor pues tenía que regresar. Esa es la nostalgia, son los olores, el verano, el trópico es muy fuerte, el que ha vívido en el trópico lo sabe, las montañas de Antioquia tienen ese trópico atenuado por la altitud, pero las lluvias, los animales son distintos, el café, los caballos, los olores, todo, pero después del oído viene la nostalgia, eso que nosotros llamamos ,tener un lugar donde caernos muertos “

Tengo muy mala memoria y no tengo imaginación

“Al ganarme el premio en China me fui a Pekín y dejé una primera versión del primer manuscrito del Olvido que seremos en manos de mis hermanas y de mi madre, cuando regresé pregunté si se podía publicar y me dijeron que si, que lo publicara, pero que estaba plagado de errores, tiempos, lugares de todo y esa es la mala memoria de la que hablo, que deforma el pasado y es lo que ayuda me ayuda a la falta de imaginación, son como las deformaciones en los sueños.”

“Yo me limito a la historia, a lo más natural a lo mas familiar ; ahora bien si algo explica o narra la historia de Colombia es porque cuando se vive intensamente Colombia la historia atraviesa tu cuerpo, la familia, la ciudad, la tierra donde estas. La historia ha sido tan fuerte que te toca de todas maneras, llega hasta a ti y te atraviesa.”

El público lo aplaude agradecido, pero corre a las afueras del teatro para la cola de más de 30 personas que quieren les firme La Oculta , en francés « La Secrète », aunque entre el cielo de Colombia y el de Paris, no hay secretos, todos quieren a Héctor Abad.