Las curiosas esculturas de Andrés Celis 

TWT

Nace en Caracas-Venezuela en el año 1969, Andrés Eduardo Celis Ossott motivado por la curiosidad y la facilidad para el trabajo manual, en su adolescencia comenzó su práctica en las artes plásticas, pero no fue sino hasta los 22 años que incursionó como escultor, utilizando un estilo propio que, a través del tiempo, logro identificar. Simultáneamente, emprendió un negocio relacionado con la parte automotriz, específicamente la “latonería y pintura”, fue ahí donde perfeccionó su técnica, incrementando sus conocimientos, a través de cursos, investigación, lectura y por supuesto, horas de dedicación y trabajo que lo prepararon en diferentes áreas (preparación de colores y acabados de superficies lisas sin detalles, el manejo de soldadura). Para esta oportunidad al pasar los años, Andrés Celis ha construido una linda familia, una esposa que es su pilar principal y una hijas que son el motor de su vida.

Ha trabajado con metales, maneja con efusividad maderas, talla detalles que se expanden en colores creativamente diversos, ilumina las miradas que se sumergirán en cada pieza sin poderlo evitar. Más que creador de ilusiones, Andrés Celis es un ilusionista que con su talento inimitable y sus manos de prestidigitador de sentimientos se convierten en imanes del corazón.

Celis nos comenta que la PRIMERA SERIE comercial en el año 2007 obtuvo una gran aceptación que fue inspirada en un insecto, la denomino “COCOS” (pequeñas obras talladas en madera que hacían referencia a dicho insecto), “la idea era que a pesar de ser una pieza elaborada a mano y en madera, quedara con un acabado prácticamente perfecto, esta fue una serie cerrada de 1000 piezas”.

La SEGUNDA SERIE de su magnífico trabajo al siguiente año, se denominó “FRUTAS”;  serie que nace de la necesidad de ir creando diferentes piezas para complacer el gusto de sus seguidores y así embellecer los espacios. Una creación de Manzanas, Peras, Cerezas, forman parte de ésta serie, ninguna de ellas son iguales, convirtiéndolas en piezas únicas. Con esta serie comenzó a aplicar la “fragmentación”, con ello busca simular que cada obra ha sido ensamblada por partes, aunque –es una pieza sólida– la ilusión y el juego de colores, comienzan a formar parte de su obra.

Celis nos comenta que su TERCERA SERIE comienza en el año 2012, donde su carrera como artista plástico da un giro muy importante cuando unas jóvenes de la universidad Monte Ávila en Caracas, lo invitan a participar en una Exposición que sería su tesis de grado, donde participarían diferentes artistas, tales como, escultores, pintores,  caricaturistas, músicos, diseñadores y chefs, el tema principal consistiría en elaborar una obra alegórica a nuestro gran Simón Díaz, al tratar de identificar una obra alusiva a tan querido y prestigioso venezolano, lo que vino a su mente fue un “cuatro” (instrumento musical) para identificarlo y al cual  le agregó una simbología de formas y colores que –para él– hace total referencia al Tío Simón, “así nace mi primera obra de “INSTRUMENTOS MUSICALES”. Este instrumento fue creado con material tomado de un cuatro desechado, utilizando diferentes partes como el diapasón, el clavijero, los trastes, las clavijas y el puente. El cajón es construido por mí en una pieza sólida donde –al igual que las frutas–, comienzo a fragmentar la pieza tallando una línea continua y profunda, buscando crear esa ilusión de ser una especie de rompecabezas, adicionalmente, utilizo una gama amplia de colores donde lo difícil de combinarlos se convierte en un reto”. Ese instrumento en particular, llamado “EL CUATRO POP DE TÍO SIMÓN” formó parte del escenario del programa  “CUANDO LAS GANAS SE JUNTAN”, transmitido por el canal venezolano “Globovisión”, conducido por Bettsimar Díaz (hija de Simon Díaz),  a quien Celis califica como un excelente ser humano.

Siguiendo con la misma línea y a medida que aparecían diferentes instrumentos surgieron Violines, Bandolas, Mandolina, Violonchelo y otros, todos elaborados a partir de instrumentos desechados buscando devolverlos a la vida para “sonar de nuevo sin ser tocados”.

La CUARTA SERIE, surge de la necesidad de variar la técnica  y el material, decidió comenzar a trabajar “el metal” que es –al igual que la madera– un material muy noble y moldeable, dando la oportunidad de crear piezas simples, a través de un proceso de diseño,  engranaje, soldadura y acabado final complejo,  convirtiéndose en  un nuevo reto, es ahí que nacen sus “GARABATOS” (2013), buscando simular los movimientos de los elementos de la naturaleza (Tierra, Viento, Fuego y Agua). Estas Obras de pequeño, mediano y gran formato, son normalmente elaboradas en dos colores y se adaptan en cualquier espacio interior o exterior iluminándolo y embelleciéndolo.  Al igual que con sus otras Series, busca que ninguna sea igual a la otra, “mi necesidad de crear  piezas únicas es un reto y al final lo interesante mi obra”.

En el año 2016, surge su  QUINTA SERIE: “VIRGENES”, cuya motivación nace producto de una promesa personal del artista, siendo la primera talla en madera inspirada en “La Virgen de Coromoto” Patrona de Venezuela, seguidamente desarrollo “La Virgen de Guadalupe” y “La Divina Pastora”. “Sinceramente me costó mucho fusionar lo colorido de mi arte con la sublime  imagen de La Virgen María, quería mantener el Respeto, la Devoción  y la Fe que le tengo, así que fue todo un “ensayo y error” aplicar diferentes técnicas de pintura,  hasta que por fin, logré el balance que buscaba.”

Andrés Celis trata de vivir en un mundo de esperanzas, fe, colores y amor.
Apartando todas las participaciones, exposiciones, donaciones, que aparecen en su curriculum (ver página web www.andrescelis.com), para finales de este año estará participando en diferentes Exposiciones en Venezuela y en los Estados Unidos, específicamente en Miami y New York, esperando darse a conocer más y mostrar su trabajo a otros países.