Por Richard Rey.

En este mes las cadenas televisivas y de cable tienden a seleccionar en su parrilla un desfile de títulos donde los monstruos, colmillos, fantasmas, gritos y, sobre todo, mucha sangre se desborden por la pantalla. Incluso una serie ya casi de culto como lo es American Horror Story siempre desarrolla un capítulo de cada una de sus temporadas durante esta celebración. Por todo ello, en esta columna decidimos crear nuestra selección de las películas que debemos ver o –en la mayoría de los casos– volver a ver en una noche tan especial como esta, sobre todo si vamos a quedarnos en casa a esperar que toquen nuestra puerta y nos interpelen con la frase “dulce o truco”.

Pero primero hagamos un poco de historia y hablemos sobre el origen de esta celebración. La palabra “Halloween” es una contracción de la frase “All Hallows Eve” que se traduciría como “víspera de todos los santos”, ya que esta fiesta se celebra tradicionalmente la noche del 31 de octubre, precediendo justamente al día de Todos los Santos. Su verdadero origen, sin embargo, es pagano y tiene raíces en la cultura celta.

Con la llegada del solsticio de otoño se realizaba un festival conocido como “Samhain” para marcar el final de la temporada de cosechas en Irlanda y así dar paso al Año Nuevo Celta. Durante esa noche se tenía la creencia de que los espíritus de los difuntos caminaban entre los vivos y por ello se realizaban diferentes rituales sagrados como colocar una vela encendida en las ventanas para que los muertos “encontrasen su camino”. Al tratarse de una tradición celta es por lo que primordialmente la celebración es mayor en los países anglosajones como Irlanda, Canadá, Australia, Inglaterra y Estados Unidos, siendo este último el que más difusión mediática ha tenido.

La evolución del Halloween en el tiempo ha sido de las más longevas y cambiantes de la historia. Cuando el Imperio Romano se extendió por las tierras de la antigua Britania, alteró esta tradición hasta hacerla parecer como propia donde el culto se le profesaba a “Pomona”, diosa de las cosechas. Luego con la llegada del Cristianismo hubo nuevos cambios. La iglesia cristiana siempre ha “corrido la voz” de que la celebración del Halloween es una forma equivocada de suplantar al Día de Todos los Santos cuando la realidad es que fue el Día de Todos los Santos el que intentó sustituir al Halloween; pues como se trataba de una fiesta pagana no era del gusto de la Iglesia Católica. No obstante, como les fue imposible acabar con esta costumbre tan arraigada en los pueblos, los altos cargos decidieron darle un significado cristiano al renombrarla con su Día de Todos los Santos. Pero ya hoy día la fiesta de Halloween no entiende de religiones y tiene sus propios simbolismos como el más conocido y representativo de esta fecha: la famosa calabaza tallada con un rostro e iluminada internamente por una vela. Por cierto, ¿conocen la leyenda  de Jack O’Lantern?

Jack O’Lantern (Jack Linterna) es un personaje del folclore irlandés que se ha extendido por toda la isla de Gran Bretaña. Como suele suceder en la mayoría de las leyendas populares, existen varias versiones sobre el relato. La versión más conocida es la del granjero que utilizó su astucia para engañar al Diablo haciéndolo subir a un manzano y luego plantó cruces a su alrededor para que no pudiera bajar. Jack promete liberar al demonio siempre y cuando este no se llevara su alma, a lo que el Diablo accede. Cuando Jack muere no encuentra lugar ni en el cielo (por su vida de pecador) ni en el infierno (dado que el Diablo no puede llevarse su alma). Es así como Jack queda errante en la oscuridad eterna, iluminando su camino con una llama del infierno que nunca dejaría de arder, un paradójico obsequio del Diablo. Jack introdujo la llama en un nabo ahuecado construyendo la linterna que le daría nombre.

Desde entonces en Gran Bretaña es tradición folclórica que los niños hagan faroles con vegetales tallados como nabos y remolachas. Luego este ritual de los vegetales tallados sufrió grandes transformaciones cuando emigró de Europa a Norteamérica. Sucede que Irlanda siempre mantuvo una gran tradición migratoria con los Estados Unidos, por lo que resulta lógico entender como la tradición cruzó el Atlántico. Lo que no existía en el nuevo mundo era la abundancia de plantaciones de nabos y remolachas, por lo que los niños tuvieron que improvisar con calabazas, un vegetal que sí se plantaba en grandes extensiones.

Fue gracias a estas circunstancias que la calabaza tallada con el rostro de Jack O’Lantern comenzó a volverse popular en todo el territorio norteamericano hasta convertirse en el símbolo máximo del Halloween, y fue así como nació uno de los íconos del terror cinematográfico asociado a estas fechas.

Pero, ¿por qué nos gustan tanto las películas de terror? Tengo un gran amigo, que al igual que yo, es fanático de este género y el medidor para saber si una película es buena o no es la frase: “pero no me asustó”. Y evidentemente de eso se trata. El ser humano siente una empatía por las situaciones que lo aterrorizan, por la adrenalina que genera sentir que estamos en peligro y el clímax que representa la seguridad de que al final sobreviviremos a la experiencia. Por eso cada vez que en un parque de atracciones hay una “casa del terror” o “tren encantado” pagamos y hacemos largas colas con el único fin de que nos asusten.

Y no podemos esperar menos de una buena película de terror. Incluso el afecto hacia estos filmes es tan amplio que se ha dividido en múltiples sub-géneros. Tenemos los “Clásicos” donde entran Frankenstein, el Hombre Lobo, La Momia y por supuesto el líder de los monstruos Drácula, el cual generó justamente el primer y más prolífico sub-género: las películas de vampiros.

Los vampiros han dado mucho lucro a Hollywood. Desde el Nosferatu de F. W. Murnau hasta los condes Drácula de Bela Lugosi y Christopher Lee sin olvidar al interpretado genialmente por Gary Oldman. Desde la sofisticación de El Ansia hasta la sensual Entrevista con el Vampiro. Desde Buffy caza vampiros, pasando por una interminable cantidad de adolescentes vampirizados hasta llegar al melodrama de Crepúsculo y sus secuelas. Incluso hasta en el cine venezolano tenemos un Vampiro del Lago.

Otro sub-género es el de los “serial killers” que nos han dejado personajes tan entrañables como Michael Myers en Halloween, Jason Voorhees de Martes 13 Leatherface en La Masacre en Texas, Freddy Krueger en Pesadilla en la calle del Infierno o más recientemente a Jigsaw de la saga Saw.

Y siguen los sub-géneros de zombies, muñecos asesinos, extraterrestres, fantasmas, brujas, niños perversos, posesiones diabólicas, objetos macabros, animales malévolos, sectas, terror psicológico y hasta las parodias.

Ahora bien, como lo prometido es deuda, aquí va nuestra selección para este Halloween. Tratamos de hacer una propuesta bien variada y para todos los miembros de la familia.

Comenzamos en la mañana con tres opciones para los más chicos.

Coco una maravillosa recreación animada sobre la festividad del Día de Muertos en México y la importancia del amor hacia la familia. Ganadora del Oscar como mejor film animado en la pasada entrega.

Hocus Pocus una historia de brujas que tiene como mayor encanto ver a Bette Midler (una de nuestras actrices favoritas, jeje), como una horripilante y divertida bruja.

The Nightmare before Christmas otro clásico animado dirigido por el genial Tim Burton donde el personaje de Jack Skellington decide darle a la ciudad de Halloween un poco de la alegría y el colorido que descubrió en su visita a la ciudad de Navidad.

Luego del almuerzo el turno es para los adolescentes de la casa. Muy en el estilo millennials podríamos recomendar un maratón de sagas de terror que hacen las delicias de los jóvenes.

Y qué mejor que la obra del malayo James Wan autor de las sagas: Saw, Insidious y El Conjuro. Pero sin dejar olvidada a Samara saliendo del pozo en El Aro y luego Scream (eso sí, solo la primera) para relajar un poco.

Ahora sí… ya los niños se fueron a dormir y los jóvenes a rumbear, la noche comienza a oscurecer los espacios. Es el turno para los adultos. Para calentar motores les recomiendo –si no las han visto– dos cintas poco conocidas pertenecientes al terror psicológico.

La Invitación de Karyn Kusama. Una pareja recibe la invitación de la exesposa de él para reunirse en la antigua casa de ambos y realizar un reencuentro con amigos mutuos quienes no se reunían desde una trágica situación ocurrida en el pasado. Les aconsejo que no vean el tráiler en youtube para disfrutar mejor la historia y no generar expectativas erróneas.

La otra propuesta y una de las películas más inquietantes en interesantes que he visto en mucho tiempo, se trata de Donnie Darko, un film ambientado en 1988 y que tiene como protagonista a un adolescente –interpretado por un joven Jake Gyllenhaal– el cual tiene visiones con un siniestro conejo gigante llamado Frank que predice el fin del mundo.

Y no podemos terminar la noche sin ver el clásico de los clásicos –claro para los más valientes- El Exorcista.

Feliz Halloween y nos leemos en noviembre, claro… si nada se los impide ¡¡CROATOAN!!

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