… la evolución del cine LGBTI en estas cinco décadas.
(Tercera parte / Final)

Por Richard Rey.

Los últimos diez años han sido de logros y retrocesos en materia de derechos del colectivo LGBTI. Cuando en unos países se avanza a grandes zancadas en igualdad, visibilidad y respeto, en otros parecen ir en grave y alarmante retroceso.

El 11 de marzo del 2010, Australia se convierte en el primer país que reconoce el género neutro, al atender la reclamación de Norrie May-Welby de ser inscrito constando en el apartado género: “Sin definir”​ y en Argentina, el 1 de diciembre de 2011 se aprobó​ la Ley de Identidad de Género, una de las leyes más avanzadas del mundo en cuanto a libertades y derechos para el colectivo LGBTI.

En contraposición, el 27 de marzo del 2012, fallece el joven gay Daniel Zamudio a consecuencia de una brutal paliza y las torturas a las que le sometió un grupo de jóvenes neonazis en un parque de Santiago de Chile; lo que conllevó a que el 9 de mayo, tras 7 años de tramitación, se aprobara en Chile una ley contra la discriminación, con el país aún conmocionado por el asesinato de Zamudio.

El 10 de mayo del 2013 aparece en Volvogrado el cadáver de un joven ruso, Vladislav Tornovoy, tras haber sido asesinado y torturado por confesar su condición de homosexual a dos individuos. El 29 de mayo asesinan brutalmente a otro joven gay en el extremo oriental de Rusia.​ Los asesinatos conmocionan a la comunidad homosexual rusa que considera que el clima de violencia y miedo es debido a la política homófoba practicada en el país. Por todo ello en 2014, con motivo de la celebración de las Olimpíadas de Invierno en Sochi, se multiplicaron las manifestaciones en contra de las leyes contra los homosexuales de Rusia, que venían produciéndose desde su promulgación.

Se realizan concentraciones de protesta en diversas ciudades del mundo e incluso Google​ modifica el logo de su buscador alusivo a los juegos poniendo como fondo la bandera arcoíris como protesta simbólica. ​Y en la víspera de la inauguración el secretario general de la ONU Ban Ki-Moon condenó en un discurso ante el COI la discriminación de los homosexuales.

El 15 de mayo de 2015, en Luxemburgo, su primer ministro Xavier Bettel se casa con el arquitecto belga Gauthier Destenay, su pareja de hecho desde 2010, convirtiéndose así en el primer jefe de gobierno de la Unión Europea en contraer matrimonio homosexual durante su mandato.

Finalmente, luego de varios años de discrepancias legales en los diferentes estados; el 26 de junio de 2015, la Corte Suprema de los Estados Unidos declara inconstitucionales las leyes que prohibían el matrimonio homosexual en algunos de sus estados. Así quedó legalizado de facto el matrimonio homosexual en todo el país, siendo Estados Unidos el 20º país del mundo en legalizarlo en todo su territorio.

El 12 de junio de 2016 se produjo la masacre de la discoteca gay Pulse en Orlando, el mayor asesinato múltiple por tiroteo de Estados Unidos hasta la fecha. El ataque fue perpetrado por el afgano-estadounidense Omar Mateen, que irrumpió en el local disparando indiscriminadamente con armas automáticas, matando a 50 personas e hiriendo a otras 53. El asaltante, que actuó en solitario y reivindicó el atentado homófobo para el Estado Islámico, fue abatido en el lugar por las fuerzas policiales.

En 2018, 5 de junio, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictaminó que todos los países que la conforman deben reconocer los matrimonios homosexuales celebrados en un país miembro a la hora de conceder la residencia a uno de sus cónyuges, aunque el matrimonio igualitario esté prohibido en el país. El fallo se produjo por una demanda contra Rumania, cuya extensión afecta a toda la UE.

El 18 de junio de ese mismo año, la OMS dejó de considerar a la transexualidad como una enfermedad mental. Y el 17 de diciembre de 2018 en Bangkok – Tailandia se celebró la edición número 67 del certamen de belleza Miss Universo donde la representante de España Ángela María Ponce Camacho se convirtió en la primera mujer transgénero en competir en este concurso.

Esta misma evolución la tenemos en el cine. En nuestra década actual, la producción de películas con uno o varios personajes del colectivo LGBTI es indetenible, hasta conquistamos, finalmente, el Oscar a mejor película. Sin embargo aún queda mucho camino. Todavía existen casas productoras con temor de abordar temas de contenido gay. Afortunadamente, también existe una nueva camada de jóvenes directores en todo el mundo -muchos de ellos latinoamericanos- dispuestos a contar estas historias, augurando larga vida a este género

Pero ahora recordemos cuáles han sido esos títulos relevantes de nuestra actual década.

2010-2019

Esta década nos ha dejado maravillosos títulos que siempre guardaremos en nuestra memoria. Y qué mejor forma de comenzar que hablando de “Moonlight”. Esta cinta de Barry Jenkins que nos contó en tres tiempos la infancia, juventud y adultez de un muchacho y su lucha para adaptarse a su hostil entorno y lidiar con su homosexualidad. Logró alzarse con tres premios Oscar en 2017; mejor guion adaptado, el primer Oscar para Mahershala Ali como actor de reparto y el mayor galardón de la noche como mejor película, luego del histórico error de los presentadores cuando inicialmente anunciaran a “La, La, Land” (principal favorita de la noche) como la ganadora.

Ya que nombramos a Mahershala Ali no podemos dejar de mencionar a la cinta que este año también se llevó el Oscar a mejor película, nos referimos a “Green Book” donde Ali interpreta a un prodigioso pianista de color realizando una serie de conciertos por el profundo sur estadounidense durante la década de los sesenta. El hombre deberá enfrentar los prejuicios por su color además de su lucha interna por ser homosexual. La cinta le valió a Alí su segundo Oscar como actor de reparto aunque su rol fue principal.

Tampoco podemos olvidar la magistral película de Todd Haynes “Carol” (USA, 2015), sobre la atracción que surge entre una joven vendedora de una tienda de moda y una elegante y sofisticada dama que no encuentra la felicidad dentro de su matrimonio. Maravillosas actuaciones por parte de Cate Blanchett y Rooney Mara que les valieron sendas nominaciones al Oscar como mejor actriz principal y de reparto respectivamente.

Y si hubo una cinta que acaparó aplausos y llevó el romanticismo gay a una sublime expresión fue el hermoso filme de Luca Guadagnino “Call me by your name” (Italia, 2017). El argumento nos cuenta sobre la historia de amor entre “Elio”, un adolescente de 17 años y “Oliver” el atractivo asistente de su padre, unos años mayor que él. La hermosa fotografía ambientada en el norte de Italia en la década de los ochenta; la pegajosa banda sonora; las estupendas actuaciones y escenas maravillosas que quedarán en la historia cinematográfica como la conversación entre “Elio” y su padre sobre los sentimientos del joven; la cara de “Elio” frente a la chimenea en los créditos finales o la erótica escena del melocotón hacen de “Call me by your name” un filme inolvidable.

Pero en general estos últimos años se han producido películas que tocaron todos los ámbitos de la comunidad LGBTI. Dramas, comedias, juveniles, lésbicos, trans, en fin todos los tópicos de este género. Algunos de esos títulos fueron en 2010: “Los Chicos están bien” (USA), “Beginners” (USA); 2011: “Christopher and his kind” (Reino Unido), “Romeos” (Alemania); 2012: “Keep the lights on” (USA); 2013: “Tom en la granja” (Canadá), “Kill you darlings” (USA), “El extraño del lago” y “La vida de Adelle” ambas de Francia; 2015: “Freeheld” (USA); 2017: “120 pulsaciones por minuto” (Francia), “Tierra de Dios” (Reino Unido) a la que muchos llamaron como la “Brokeback Mountain” británica; 2018: “Love, Simon” (USA), “Mario” (Suiza), “Boy Eraser” (USA).

Pero si algo identificó el cine LGBTI de esta década han sido las “bio-pic” de grandes personajes famosos cuyo denominador común ha sido su condición homosexual. El Reino Unido es el país que más cintas de este estilo nos presentó: “Detrás del Candelabro” (2013) sobre el famoso y excéntrico pianista Liberace, “The Imitation Game” basada en la vida del genio Alan Turing; una estupenda coproducción con Estados Unidos como lo fue “La Chica Danesa” (2015), que nos contó sobre Lili Elbe, la primera mujer transgénero en la historia. “Rapsodia Bohémia” (2018), sobre el gran Freddie Mercury y este año nos llegó “Rocketman” sobre otro grande: Elton John. De Italia pudimos ver “Pasolini” (2014); Francia trajo “Ives Saint-Laurent” (2014); y de Finlandia nos llegó justamente “Tom of Finland” (2017) sobre la vida y obra del famoso caricaturista homo-erótico Touko Laaksonen. Chile también se hizo presente con “Nunca vas a estar solo” basada en la historia del asesinato por razones homofóbicas del joven gay Daniel Zamudio.

Y ya que hablamos de Chile, cabe destacar el aporte latinoamericano al cine de temática LGBTI en estos últimos diez años.

México y España son dos de los países que más títulos han aportado a este género. De la tierra azteca nos llegaron: “La Otra familia” (2011), “Peyote”, “No sé si cortarme las venas o dejármelas largas” (2013) y “Cuatro Lunas” (2015). De España tenemos obligatoriamente que hablar de Pedro Almodóvar y títulos como “La piel que habito” (2011), “Los amantes pasajeros” (2013) o su más reciente cinta “Dolor y Gloria” (2019). Pero tampoco podemos olvidar una muy buena coproducción que hizo la madre patria con Cuba, hablamos de “La Partida” (2014); de Cuba también nos llegó “Viva” (2015); Brasil nos conmovió con su “Hoy yo quiero volver solito” (2014) y Argentina se hizo presente con un thriller llamado “Solo” (2013). Pero la mayor representación sin duda la tuvimos con el país de quien comenzamos hablando: Chile, quien obtuvo el Oscar a la mejor película extranjera con “Una mujer fantástica” (2017).

Y como lo habíamos prometido, en esta última entrega sobre el paralelismo entre los cincuenta años de los sucesos de Stonewall y la evolución de los derechos LGBTI con la producción cinematográfica del colectivo, vamos a hablar ahora sobre el aporte fílmico de Venezuela en esta materia.

Si bien es cierto que la industria cinematográfica venezolana se encuentra en ciernes comparada con la de otros países de la región, no es menos cierto que el cine venezolano ha tenido un repunte interesante en los últimos treinta años. Y por supuesto que la temática LGBTI no podía faltar entre sus propuestas, muchas de las cuales han sido reconocidas con importantes premios de la cinematografía mundial. He aquí una cronología de sus títulos ya para cerrar esta retrospectiva cinematográfica LGBTI:

“LA MÁXIMA FELICIDAD” (1982) Basada en la obra teatral de Isaac Chocrón. Director: Mauricio Walerstein. Con Marcelo Romo, Virginia Urdaneta y Luis Colmenares.

“MACHO Y HEMBRA” (1984) Director: Mauricio Walerstein. Con Elba Escobar, Orlando Urdaneta e Irene Arcila.

“AMOR EN CONCRETO” (2004) Director: Franco De Peña. Con Aroldo Betancourt, Beatriz Valdez, Erich Wildpret y Alejandro Chabán.

“EL TINTE DE LA FAMA” (2008) Director: Alejandro Bellame. Con Elaiza Gil, Alberto Alifa y Miguel Ferrari.

“CHEILA, UNA CASA PA’MAITA” (2010) Basada en la obra teatral de Elio Palencia “La Quinta Dayana”. Director: Nelson Carranza. Con Endry Cardeño, Violeta Alemán, José Manuel Suárez y Aura Rivas.

“AZUL Y NO TAN ROSA” (2012) Director: Miguel Ferrari. Con Guillermo García, Ignacio Montes, Hilda Abrahamz, Carolina Torres y Sócrates Serrano. Primera cinta venezolana en obtener el premio “Goya” a la mejor película hispanoamericana en el 2013.

“ÍNTIMOS RELATOS” (2012) Director: José G. Hernández. Con José G. Hernández,  Juan José Baptista y Stephanie Jabardo. Se trata de un corto sobre el cual se realizó su versión en largometraje pronto a estrenarse en Venezuela.

“PELO MALO” (2013) Director: Mariana Rondón. Con Samantha Castillo, Samuel Lange y Beto Benitez. Ganadora de la “Concha de Oro” como mejor película en el Festival de San Sebastián 2013.

“LIZ EN SEPTIEMBRE” (2014) Director: Fina Torres. Con Patricia Velásquez, Eloísa Maturen, Mimí Lazo y Elba Escobar.

“DESDE ALLÁ” (2015) Director: Lorenzo Vigas. Con Alfredo Castro, Luis Silva y Catherina Cardozo. Ganadora del “León de Oro” del Festival de Venecia 2015.

“TRES BELLEZAS” (2015) Director: Carlos Caridad Montero. Con Diana Peñalver, Josette Vidal, Fabiola Arace y Fabian Moreno.

“EL SECRETO DE MI AMIGO SEBAS” (2016) Director: José G. Hernández. Con José G. Hernández, William Goite y Fabio Mayid.

“TAMARA” (2016) Director: Elia Schneider. Con Luis Fernández, Prakriti Maduro, Karina Velásquez Y Mimí Lazo.

“BÁRBARA” (2017) Director: John Petrizzelli. Con Alberto Alifa, Rey García, María Jiménez y Gonzalo Cubero.

“ANN”, (2018, filmada en Miami – USA) Director: Carla Forte. Con Carlos Antonio León y José Manuel Domínguez.

“ÁMBAR, EL COLOR DE UNA FAMILIA PERFECTA”, (2018) Director: José G. Hernández. Con José G. Hernández, Caridad Canelón y Francys Romero.