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De juegos móviles e intelectualidad | Manifiesto GenX

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En esta nueva columna haremos una retrospectiva de esas series que bien sea por sus tramas, actuaciones y/o realización, han marcado un hito en la historia de la televisión y ocupan un lugar imborrable en la memoria de millones de espectadores alrededor del mundo.

En este sentido, quisimos comenzar con un título que aún está muy reciente en las retinas de sus fans. Apenas culminó el pasado mes de mayo y seguramente todavía dará mucho de qué hablar en la venidera temporada de premios.

Por supuesto que nos referimos a ese fenómeno llamado SUCCESSION.

Succession Opening Credits Theme Song | Succession | HBO

Género: Drama Familiar, Sátira, Tragedia, Humor Negro.
Creado por:  Jesse Armstrong.
Temporadas: 4.
Episodios: 39.
Origen: Estados Unidos.
Idioma: Inglés.
Locaciones: Estados Unidos, Inglaterra, Islandia, Croacia, Escocia, Italia, Noruega, Barbados.
Lanzamiento: 03/06/2019.
Último Episodio: 28/05/2023.
Distribución: HBO – Warner Bros. Television.

Cuando la serie fue lanzada no tuvo mucha resonancia. Entre el título y su poster, parecía ser simplemente una historia más sobre familias millonarias cuyos miembros se pelean por el poder. Tampoco tuvo mucha publicidad y para colmo, el grueso del público apenas estaba recuperándose del hype que significó la temporada final de Game of Thrones.

Sin embargo, la idea concebida por Jesse Armstrong —quien venía de escribir episodios para Black Mirror y Veep— y producida por el actor Will Ferrell y el director Adam McKay (The Big Short, Vice, Don’t look up) se fue cocinando lentamente y cada capítulo comenzó a ser más impactante que el anterior.

Poco a poco la serie fue acaparando la atención de más y más espectadores, así como la atención de toda la crítica especializada. 

Cada final de temporada nos dejaba con el reto de ver si la siguiente lograba superar a la anterior. Y lo hacía. Hasta llegar a unos episodios finales que alcanzaron los más altos puntajes en la historia de la televisión.

Ahora bien, ¿en qué radicó el impresionante éxito obtenido por SUCCESSION?

En ese sentido tenemos que hablar de la tormenta perfecta conseguida entre uno de los guiones mejor escritos de los últimos tiempos, un grupo de actores fantásticos que nos brindaron interpretaciones memorables y una dirección —en su mayor parte a cargo de Mark Mylod (El Menú)— y una producción que cuidaron con minuciosidad cada detalle, desde los créditos iniciales, el vestuario, las locaciones, la musicalización, hasta los mensajes subliminales en los posters publicitarios de cada temporada. A tal punto de que si esta nota perteneciera a la columna Series Sobre 9, Succession sería la primera en llevarse los 9 puntos sin la menor discusión.

Pero analicemos cada uno de estos aspectos.

La historia

Toma como base las rencillas personales entre el patriarca “Logan Roy” y sus cuatro hijos: “Kendall”, “Siobhan”, “Roman” y “Connor”, así como también la lucha de poder por controlar el grupo empresarial Waystar Royco.

Con el título de la serie, ya Armstrong deja completamente claro que vamos a asistir a un cambio, a un pase de testigo, a un acontecimiento inminente. “Logan Roy” interpelado por el inexorable paso del tiempo, debe nombrar al sucesor que tome las riendas de su imperio. Sin embargo, y con el dolor del fracaso como padre que trata de acallar en su consciencia, se percata de que ninguno de sus hijos posee lo necesario para enfrentar semejante responsabilidad.

Por su parte, los vástagos —salvo “Connor”, quien no demuestra el mínimo interés sucesoral, a pesar de ser el primogénito– empiezan a jugar sus cartas para intentar ganarle el juego a su padre y hacerse con “la corona”.

Toda la familia Roy es un derroche de toxicidad.

Tenemos un padre cruel, opresor e incapaz de manifestar auténtico afecto.

Un combo de madres y madrastras preocupadas por su bienestar personal.

Y cuatro hermanos que se pelean como niños. Que juegan a ser grandes, pero cuando se quedan atrapados en sus propios desmanes se percatan de lo vulnerables y dependientes que son, pues —como les sentencia “Longan” en su momento— no son serios, ya que en realidad nunca han madurado (tal como, inteligentemente, nos anunciaban desde un principio en la entrada de créditos donde aparece un hombre de espaldas con una actitud como de preocupación y a cuatro niños en un mundo onírico de juegos y travesuras desde el que observan en contrapicado al hombre y las torres del mundo real). 

Muchas de las peleas, maquinaciones y momentos trágicos están escritos con una evidente inspiración en la obra shakesperiana pero además aderezados con inteligentes situaciones o gags, que logran trastocar el drama en un momento de comedia, dándole a los diálogos una sensación de verdad espontánea que nos hace empatizar con los personajes a pesar de lo patanes, pusilánimes, inescrupulosos o escatológicos que nos puedan parecer.

Los personajes

La composición psicológica de los siete personajes principales es sencillamente perfecta y los intérpretes —nominados y premiados en varias ocasiones— despliegan todo su talento para regalarnos escenas memorables.

El origen de todos los males es “Logan Roy”. Se siente el amo del mundo. Despiadado tanto en el ámbito profesional como en el familiar. Brian Cox realizó una actuación magistral con este “Rey Lear” que no quiere que lo sucedan y como su pecado capital es la soberbia, tampoco se preocupó por preparar a ninguno de sus cuatro hijos para tal fin, como queda claramente plasmado en una escena dónde ellos le reclaman por una posible venta de la compañía, que los dejaría por fuera:

 

  • KENDALL: ¿Y qué vas hacer con los cinco mil millones?, ¿ponerlos en el montón con tus otros billetes?
  • LOGAN: Probablemente sí.
  • KENDALL: ¿Y qué se supone que hagamos nosotros?
  • LOGAN: Hagan su propio puto montón.

En el caso de “Kendall”, él está absolutamente convencido de que es el sucesor lógico del imperio, pero su fragilidad e inestabilidad psicológica le juegan en contra una y otra vez. Jeremy Strong sentó cátedra con su interpretación de un personaje sumamente complejo y lleno de contrastes y que encuentra en el agua su catalizador. Su “Kendall” es un “Hamlet” obsesionado con la idea, no de venganza, sino de destronar a su padre y dejarse embriagar por la lujuria del poder.

Luego tenemos a “Siobhan” o “Shiv”, el diminutivo con el que la familia la llama. Es la única hija de “Logan” y probablemente la más inteligente y preparada de todos los hermanos para tomar las riendas, sin embargo su padre no la considera como sucesora simplemente por su condición de mujer. Sarah Snook no solo convirtió a “Shiv” en un icono de estilo, sino que llenó su actuación de  múltiples matices que nos hacen aplaudir de pie su meticuloso trabajo.

El machismo en su familia llena de ira a “Shiv” y esto la lleva a crear intrigas y fraguar retorcidos planes, sin importarle poner en riesgo su matrimonio o incluso sacrificar a su esposo al mejor estilo de una “Lady Macbeth” 2.0.

El menor de los vástagos Roy es “Roman”. El díscolo, irreverente y posiblemente el más roto de los hermanos. Kieran Culkin le da vida al más complejo de los personajes de esta serie, psicológicamente hablando, ya que cuando se siente presionado se refugia en la violencia,  autoinfligida  o proveniente de otros. “Roman” fue un niño al que su padre golpeaba con cierta regularidad y aún de adulto sigue recibiendo bofetadas de su progenitor, lo que le ha llevado a no poder desarrollar relaciones afectivas duraderas, lo cual se traduce en un aparente desapego y desprecio por todo y todos. “Roman”, gracias a su pereza, es el “Ricardo III” de esta historia, sin caballo ni tampoco reino.

“Tom Wambsgans” es primero el novio y posteriormente el esposo de “Shiv”. Un ejecutivo de la Waystar Royco al que la familia de su esposa lo ve como un trepador, y en cierta forma lo es. Matthew Macfadyen brilla con su interpretación de este solapado “Tom” al que no le importa soportar burlas, infidelidades o incluso convertirse en el chivo expiatorio de los Roy, si eso le permite seguir escalando posiciones. Él es un “Macbeth” cuya envidia lo impulsa a hacer cualquier cosa por alcanzar su corona aunque ello implique traicionar a su “Lady”.

El hijo mayor de “Logan”, fruto de un matrimonio anterior al de sus otros tres retoños, se llama “Connor”. Él es el único de los herederos que muestra un total desinterés por quién asuma el futuro de la empresa. “Connor”, estelarizado por Alan Ruck, parece vivir en una burbuja que le permite disfrutar de los placeres que compra el dinero. Y aunque por momentos luzca como un tipo infantil y, hasta cierto punto, disociado de la realidad, en el fondo él es el hijo que mejor conoce a Logan y por eso prefiere llevar la fiesta en paz y dejarse tentar por la gula de la “Dolce Vita”. Él es una suerte de “Próspero” exiliado de su familia pero disfrutando del plácido mar de su isla, donde sueña ser presidente mientras sus hermanos se hunden en la tempestad.

Y finalmente nos toca hablar del primo “Greg”. El pariente pobre. Un chico que puede pasar por sumiso, algo pusilánime y con muy poco amor propio. Pero con la particularidad de toparse siempre con la información apropiada. Nicholas Braun se destaca con su “Greg” y la particular dupla que estelariza junto a “Tom”. Cada uno se convierte en el Pigmalión y la Némesis del otro, a pesar de tratarse de una asociación tóxica parece ser indisoluble para ambos. Es por ello que en una de las escenas de la temporada final, “Tom” le pone un sticker en la frente a “Greg” como si estuviera marcando su propiedad. 

Al primo “Greg” lo mueve la avaricia y por eso desoye los consejos de su abuelo “Ewan” —hermano de Logan— cuando le advierte que se aleje de ese nido de víboras.

“Greg” pareciera el “Puck” que utiliza “Tom” sin percatarse  que puede estar creando a un “Yago” en potencia.

Y aunque solo nos centramos en los personajes principales de la serie no podemos dejar de mencionar los trabajos realizados por Hiam Abbas como “Marcia”, J. Smith-Cameron como “Gerri”, Justine Lupe como “Willa”, James Cromwell como “Ewan” y varias de las estrellas invitadas como Alexander Skarsgård, Holly Hunter y Adrien Brody.

Realización

Como señalamos, SUCCESSION fue una serie donde cada detalle fue cuidado y eso se tradujo en el gran éxito obtenido.

En cuanto al vestuario, la producción tenía claro que una serie donde todo gira en torno al poder y la riqueza, la vestimenta tenía que demostrarlo.

Estamos ante una historia de ricos, verdaderamente ricos, de los que no necesitan salir en revistas o programas de televisión para demostrarlo y la ropa ha sido una forma más de afianzar ese discurso.

Estilos sobrios con colores fríos en tonos verdes, azules, beige, ocres y por supuesto, blanco y negro; sin logos de marcas para evitar que cualquiera calcule costos y sólo aquellos con un status verdaderamente similar, puedan reconocer el dineral que llevan encima. Una tendencia que se ha denominado: lujo silencioso.

Luego está la dirección que le ha otorgado a esta serie un sello único. El formato de imagen, los frenéticos tiros de cámara, los diálogos vertiginosos y la frecuente libertad de acción actoral donde la improvisación fue un aporte insospechado, dieron como resultado final un indiscutible sello de calidad muy difícil de repetir.

Y por supuesto, no podemos olvidar mencionar la estupenda musicalización a cargo de Nicholas Britel (nominado dos veces al Oscar por sus composiciones para El blues de Beale Street y Moonlight).

A partir del tema principal de la entrada de la serie, Britel fue creando variaciones que extendía entre las escenas de los capítulos.

Las composiciones que incluyen piano y cuerdas utilizan también ciertos ritmos de hip-hop que se perciben al oído con una ligera distorsión lo cual genera una sensación de caos que inmediatamente identifica la debacle del imperio Roy y consagra a la banda sonora como un personaje más de la serie.

Quizás por ello es que la entrada de cada capítulo se volvió adictiva para el espectador que la veía completa. Un fenómeno similar al de la entrada de Juego de Tronos que nadie osaba tocar el botón de adelantar para saltarla.

Por todo esto y mucho más, si tú eres de los que aún no has disfrutado de esta gran producción, no esperes más y comienza a verla para que comprendas mejor porqué va a arrasar en la temporada de premios que está por comenzar.

Y si tú ya la viste, con SUCCESSION siempre será una buena idea… 

…BACK TO THE SERIE.

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