Ciudad de México (2021) / Foto: Ibrahim Buznego

Ciudad de México (2021) / Foto: Ibrahim Buznego

Ciudad de México.– Desde que inicia octubre en México se vierte en una especie de aura mágica que cubre todo el país y su razón responde a los preparativos de uno de los días más importantes de la cultura mexicana: El Día de Muertos.

Desde el anuncio del levantamiento de las restricciones por COVID en la Ciudad de México, con la confirmación según el gobierno nacional de la vacunación del 98% de su población, se han otorgado todas las licencias para que los chilangos y turistas pudieran disfrutar al aire libre de las tradicionales festividades propias del Día de Muertos con festejos que van desde bazares y catrinas hasta comparsas y ofrendas en honor a todos aquellos que ya no están entre nosotros.

El Origen del Día de Muertos

El Día de Muertos tiene su origen hace miles de años y proviene de las culturas indígenas Mexicas, Mexica, Maya, Purépecha y Totonaca. Pero también se afianza en las celebraciones católica como el Día de Todos los Santos y Fieles Difuntos que se celebra cada 1 de noviembre.  

Con la llegada de los españoles a tierras aztecas se combinaron ambas tradiciones y se “normalizaron” con el calendario, haciéndolas coincidir con las festividades católicas. En ambos casos, tanto el Día de los Santos como el Día de Muertos la intención es realizar una invitación a los muertos para que por un día vengan a la tierra de los vivos donde familiares y amigos los esperan con una ofrenda conmemorativa. 

En México, las ofrendas empiezan el día 28 de octubre cuando se conmemora a aquellos que murieron por accidente o en tragedia, el 30 de octubre a todos los que murieron sin ser bautizados, el 1 de noviembre se recuerdan a los niños fallecidos y el 2 de noviembre a los adultos.

El 7 de noviembre de 2003 la UNESCO declaró el Día de Muertos como Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad por considerarse uno de los patrimonios vivos más relevantes de México y el mundo.

Una ofrenda a los muertos

Las calles de Ciudad de México se adornan para la fecha con calaveras, cráneos intervenidos artísticamente y mucho color naranja. Sin embargo, lo que predomina en comercios es el pan de muerto y las flores de cempasúchil. 

Según la tradición azteca, los altares deben contar con los cuatros elementos fundamentales de la vida: tierra, aire, fuego y agua. Las cenizas de los difuntos representa la tierra, los adornos de papel de seda y motivos representan el aire, las velas el fuego, todo esto franqueado con vasijas con agua para calmar la sed de los muertos sedientos por el largo camino desde el panteón hasta la casa de sus seres queridos.

A su llegada, los muertos son recibidos con pan dulce, chocolate y platillos que en vida fueron sus favoritos. Estos altares se encuentran en casas, plazas y parques al igual que en los cementerios, todo adornado con fotos de los familiares fallecidos y la típica flor de cempasúchil que simboliza la luz del sol que guía a los espíritus a encontrar el camino a casa.

Entre Catrinas y Frida Kahlo

Entre las diferentes imágenes y representaciones del Día de Muertos sobresalen las Catrinas, que lucen sus cadavéricos atuendos, y la inmortal pintora Frida Kahlo.  Ambas figuras representan la feminidad de las fiestas tradicionales, no solo en México sino en el mundo.

El origen de la catrina nace como una burla a los indígenas que se habían enriquecido y menospreciaban sus orígenes y costumbres. Esta idea fue concebida por el pintor y caricaturista mexicano José Guadalupe Posada. De igual manera, es una representación de la muerte que llega vestida de forma vistosa y con un sombrero de plumas.

 

La Cultura POP del Día de Muertos

Varias han sido las películas que han usado el Día de Muertos como premisa. Tal es el caso de la película de James Bond / Spectre (2015), donde se muestra un desfile en celebración de la fecha, lo cual impulsó a emular la obra de Hollywood y formalizar las comparsas como atractivo turístico en Ciudad de México, logrando en el 2019 un aforo de más de 2 millones de personas. 

Lo mismo con las películas: Érase una vez en México, The Crow: City of Angels, y Blood in Blood Out, donde las festividades del Día de Muertos forman parte de sus argumentos. 

Del mismo modo, Hollywood ha sabido explotar el impacto de la fecha en sus filmes animados, siendo El Libro de la Vida (2014) y Coco (2017), ambas películas de Disney, sus más exitosas muestras de acercamiento a las tradiciones de una de las poblaciones inmigrantes más numerosas en los Estados Unidos como es la mexicana.  

Es por ello que las ciudades americanas de Los Ángeles, Chicago y San Antonio organizan sus propias celebraciones que incluyen intercambio cultural, muestra de artes, desfiles y ferias. En todo caso, celebrar la muerte como una extensión de la vida misma es una de las maneras como los mexicanos y muchas otras nacionalidades celebran este día. Luego de un año donde la pandemia por COVID-19 se ha cobrado la vida de millones de personas, este año las festividades lucen más sentidas y necesarias. 

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Escritor, lector y aficionado al cine y la fotografía.

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