Duna (2021), de Denis Villenueve; la película más esperada de la pandemia. Está terminada hace más de un año y muy pocos la ha visto aún. Su fecha de lanzamiento debió haber sido en noviembre del 2020 y gracias a la cuarentena se retrasó casi doce meses. 

Frank Herbert escribió la historia original, entre 1963 y 1964 como una metáfora fantástica sobre los peligros del desbalance ecológico y medioambiental a escala planetaria, en una época cuando nadie había ni siquiera oído hablar del término cambio climático. Un monstruo de libro de más de 500 páginas, recibió el premio Hugo y el premio Nebula como mejor novela de Ciencia-ficción en 1966, Herbert escribiría cinco novelas más continuando la historia de Arrakis; el planeta Duna. 

Denis Villenueve, director franco-canadiense de películas como Blade Runner 2049, Arrival y Sicario, se propuso hacer una nueva adaptación de la grandiosa obra de Herbert luego de enterarse que Legendary Pictures había adquirido los derechos del film: “uno de mis sueños mas antiguos es poder adaptar Duna”. Pero debió esperar a finalizar Arrival y Blade Runner para poder tener el tiempo suficiente para enfrentar un proyecto de la escala de Duna.


Duna, el guion maldito

Hay muchas cosas interesantes que contar referentes a Duna; como que su autor nunca la consideró como una novela de ciencia-ficción, sino más bien como una historia fantástica al estilo del Rey Arturo con reinados galácticos y casas nobles en constante pugna por el asiento del poder imperial. No fue una historia popular desde su creación, el colosal tamaño del manuscrito y su complicada trama producían rechazo en los editores de la época. Más de veinte casas editoriales contactó Frank Herbert, todas lo rechazaron de plano. La única que aceptó apostar por el desconocido escritor y publicar su manuscrito fue Chilton Books, la cual se dedicaba a publicar manuales técnicos de reparación de vehículos comerciales y que jamás había publicado una obra literaria antes. Actualmente la primera edición de Duna, en inglés, es uno de los libros de ciencia-ficción más valiosos y coleccionables del mundo, copias de este volumen se han vendido en subasta hasta por diez mil dólares. 

Desde su publicación como novela, Duna ha sido adaptada en muchos formatos; como televisión, cine, novelas gráficas y videojuegos. Villenueve es el tercer director que intenta adaptar la novela de Herbert al formato cine, el primero que lo intentó fue el chileno Alejandro Jodorowski en el año 1975. Jodorowski pretendía hacer un espectáculo visual con su versión de Duna, leamos sus propias palabras:

 

Yo quería hacer una película que diera a la gente que tomaba LSD las alucinaciones que la droga daba, sin la alucinación. Yo quería fabricar la droga en cine. 

Iba a cambiar la mentalidad del público. 

Mi ambición con Dune fue tremenda. 

Yo quise crear un profeta que cambiara las mentes de los jóvenes en todo el mundo, para mi Dune era la venida de un dios, un dios artístico y cinematográfico, para mi no era solo hacer una película, era algo mas profundo, quería hacer algo sagrado, libre, con nuevas perspectivas. 

Abrir las mentes”. 

 

El cineasta chileno contrató un equipo de puros genios para lograrlo: a los ilustradores Chris Foss, Moebius y H.R. Giger, la banda sonora la haría Pink Floyd y Magma, Dan O´Bannon estaría a cargo de los efectos especiales y contaba con un presupuesto inicial de casi diez millones de dólares. Pero luego de un año de trabajar en la preproducción había conseguido gastar más de dos millones de dólares del presupuesto sin haber filmado un solo segundo de película y su guión, que era más grueso que una guía telefónica, se traduciría en una proyección de más de catorce horas de duración. A pesar de contar en el elenco con estrellas del nivel de Salvador Dalí, Orson Wells, David Carradine y Mick Jagger el proyecto fue cancelado en 1976 por falta de fondos para continuar. 

El documental del 2013 La Duna de Jodorowski, narra maravillosamente la historia detrás de la producción de esta fallida obra maestra. 

Jodorowsky’s Dune | Official Trailer HD (2014)

Luego de que colapsara este monumental proyecto, solo sobrevivieron diez copias de los libros de producción; inmensos tomos que se hicieron para promocionar el proyecto y que incluían el storyboard y muchas ilustraciones de personajes, vestuario, escenografía y vehículos. Estas biblias de la Dune de Jodorowski son preciados objetos de colección, el propio Jodorowski tiene una copia, dos están en manos de coleccionistas privados y recientemente la prestigiosa casa de subasta Christie´s puso una copia en subasta el pasado 22 de noviembre, esperando un estimado entre 25 y 35 mil euros. Al final de la subasta, el pesado libro, alcanzó la estratosférica cifra de dos millones seiscientos sesenta mil euros. 

 

Segundo intento

El siguiente director en intentarlo fue David Lynch, quien tuvo mejor éxito que el primero y su film se estrenó en salas de todo el mundo en 1984. Pero desde el intento fallido de Jodorowski, se sabía que Duna era un texto muy difícil de adaptar al cine. Lynch contaba con muy buena reputación en Hollywood por su film El Hombre Elefante de 1980 y era un director muy cotizado que había recibido varias ofertas para dirigir otras películas, incluyendo el Retorno del Jedi, pero Dino De Laurentis le hizo una oferta que no pudo rechazar y aceptó a pesar de no haber leído nunca la novela y de que no tenía un interés especial por la ciencia-ficción. 

La producción de la versión de Lynch tuvo problemas desde el principio, en especial por lograr que toda la historia del primer libro entrara en un marco de tiempo digerible para las audiencias de cine de la época. Como ya sabía muy bien Jodorowski, esto resultaría ser imposible, la compleja e intrincada trama de Duna no se dejaba someter a la hora y media que De Laurentis exigía como duración del film. Para poder lograrlo, se hicieron muchos cortes de escenas durante postproducción y esto resultó en una versión final incomprensible y con enormes huecos narrativos. La película fue un fracaso absoluto de taquilla, la crítica la destruyó por su confuso hilo argumental y por las diferencias con el material original. Lynch aborreció su obra a tal grado que declinó aparecer en los créditos de la misma y se juró a sí mismo que jamás volvería a trabajar con grandes estudios. En los créditos de la película, su nombre fue remplazado por el de Allan Smithee, un seudónimo ficticio comúnmente usado por directores de Hollywood que no quieren que sus nombres se vean asociados con obras que desaprueban. 

Dune (1982) Modern Trailer

Con el pasar de los años, la Duna de Lynch fue ganando un culto de adeptos y defensores, en parte gracias a que en 1988 se transmitió en TV una versión mucho más larga, de 186 minutos, con una introducción más completa y escenas previamente borradas. Hoy en día la Duna de David Lynch es una película de culto. 

DUNA, de nuevo en 2021

Eso nos trae hasta el presente, siglo veintiuno, la pandemia mundial, crisis global. Y a Denis Villenueve y al tercer intento. Este joven cineasta tiene una especial sensibilidad visual que encaja perfectamente con el espíritu de Duna, si no han visto su cinematografía se las recomiendo; Prisioners y Enemies, sus dos primeros éxitos globales, son cintas muy cerebrales y que llevan al espectador al mundo interior de sus personajes, mostrando la oscuridad que se esconde tras el velo de la normalidad. Sus dos siguientes obras Sicario y Arrival, son obras maestras en sus géneros; thriller y ciencia-ficción respectivamente, visualmente atrevidas y psicológicamente profundas, mostrando la evolución artística de Villenueve. Blade Runner 2049, su última producción antes de Duna causó controversia. Se trata de la continuación de una de las obras maestras del cine de ciencia-ficción: Blade Runner, dirigida por Sir. Ridley Scott de 1982 y basada en una novela de Phillip K Dick. Llenar los zapatos de un gigante como Ridley Scott, director de Alien, no es tarea fácil y hasta podría considerarse una herejía.

Pero el resultado final creado por Villenueve les cerró la boca a todos los críticos. Ayudado de la visión cinematográfica de Roger Deakins, (D.P. de Shawhank Redemtion, Fargo, The Big Lebowski, Jarhead, No Country for old man, etc.) creó un espectáculo visual salpicado de neón y suciedad que nos hizo volver al universo de Blade Runner tan fácil como si nunca nos hubiéramos ido. 2049 fue una secuela digna, una rareza real, un milagro que parecía imposible (en Hollywood difícilmente las segundas partes son buenas) y consagró a Villenueve como un director comprometido con su material y con su audiencia, como pocos en la actualidad. Soy un detractor y crítico abierto de los remakes y las secuelas, creo firmemente en las ideas originales y su importancia, pero Villenueve me hizo cambiar de opinión, 2049 es una visión fresca y nueva de un universo conocido y amado por los fanáticos.

Dicho todo esto, creo que la expectativa que se ha creado por ver su versión de Duna no está infundada. Sumémosle a esto un año de retraso en su estreno y tenemos una receta para la desesperación global.

Duna, trailer oficial

Duna de Denis Villenueve se estrenó a nivel mundial el 21 de octubre de 2021. Quien escribe aún no ha tenido la dicha de verla en el cine, los pocos que ya han tenido esta oportunidad hablan maravillas de la misma. Les dejo a ustedes, a lectores críticos y fanáticos la oportunidad de decidir si Villenueve logró hacer la obra maestra de la cual los mismísimos Frank Herbert y Alejandro Jodorowski estarían orgullosos.

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Escritor caraqueño, coleccionista de peroles.

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