Por Gustavo Löbig

Días atrás asistí en la Organización Nelson Garrido a la más reciente exposición en Caracas de la polifacética artista Elisabetta Balasso. Pocos creativos dominan como ella el verbo creador, la capacidad de ser buen comunicador y el bagaje cultural suficiente para traducir su obra al público. En esta ocasión tuve la experiencia poco usual de ver cómo cada pieza expuesta cobraba significado a medida que la artista la explicaba, haciendo de su discurso la pieza vital del evento. El título de este montaje, EL NAUFRAGIO DE LA PODEROSA, es también el de una novela de ciencia ficción que Elisabetta lleva varios años escribiendo e incluye en su trama la serie de objetos producidos desde el año 2010 que aparecen en esta exhibición. La novela que dialoga con los artefactos musealizados está presente en sus diez primeros capítulos, puestos en carpetas para que el espectador pueda leerlos. Eso lo lleva a disminuir la velocidad de su visita y aumentar su tiempo de atención, pues de espectador se convierte en lector, y es entonces cuando entra a formar parte activa del evento, ya que los objetos expuestos son, más que contemplativos, experienciales.

Lo que la artista espera conseguir con esta muestra no es que su trabajo sea visto, sino que sea experimentado, intentando que parte de su mundo interior pase a ser comprendido y aceptado como propio por el público. La exposición puede leerse (y recorrerse) de varias maneras, logrando mostrarse en todas como un tejido armónico entre los diversos artículos expuestos. En algún momento el público más avispado percibe que la muestra podría tratarse de su paso por la novela misma, cuando nota que están exhibidos los primeros diez capítulos de la novela, con códigos en los objetos mostrados, con lo que el espectador se convierte así en lector de una narrativa con un subtexto constante: las potencias del tiempo, un tiempo cuyo orden cronológico, al que estamos irremediablemente sometidos, queremos a veces subvertir o ralentizar, cosa que podemos hacer en esta exposición. 

Entre los objetos expuestos hay vestidos, cartas, juegos, máscaras, cortinas bordadas y solamente dos fotografías. Los vestidos forman una colección de ocho trajes, cada pieza con un fuerte contenido simbólico, cuya finalidad es la de ser usados por el público durante sesiones fotográficas que toman la forma de un ritual. Fueron expuestos en dos ocasiones en Miami el año pasado: en el Centro Cultural Español y en la Galería Ninoska Huerta. Son parte interactiva de una investigación que la artista ha venido desarrollando sobre el rapto amoroso como una alternativa al viaje del héroe, pues cree que el destino heroico nos ha venido marcando colectivamente desde hace demasiado tiempo, particularmente en Venezuela, y que es tiempo de darse cuenta de que no es la única forma de avanzar, tanto a nivel personal como social. 

La artista también incorporó parte de su biblioteca: la bibliografía de dicha novela se encuentra dispuesta en forma piramidal, conformando la Biblioteca Cromática ya expuesta en una configuración diferente en el Centro Documental de la Sala Mendoza, en Caracas. Durante el proceso de investigación y búsqueda para escribir, encontró un libro que había comprado años atrás y no había abierto: “La preparación de la novela”, notas para un curso dictado por Roland Barthes. Supo que iba por buen camino cuando leyó de Barthes que ese curso, dictado a lo largo de dos años, era la novela misma, que ya no necesitaba escribir. Y entonces decidió mostrar la selección de objetos que constituye la exposición objeto de esta reseña para mostrar las relaciones entre ellos, y para hacer evidentes las estrechas relaciones que hay entre su producción plástica y su producción literaria, separadas por una frontera sutil, difusa y porosa.

Elisabetta cita un ejemplo de esta porosidad: en el proyecto Arbórea Situacionista, que emprendió en el año 2014 con la poeta Eleonora Requena, mapearon las calles de Caracas con nombre de árbol y las visitaron con un espíritu “situacionista”, hablando con los vecinos para investigar sobre las especies que dictaban la toponimia, y dejaron in situ un poema ad hoc compuesto a cuatro manos, manuscrito trazado con pintura blanca sobre las calles o aceras. Otro ejemplo, este dado en Miami en el año 2018, fue Heritage Poetry, una intervención poética que hizo a una localidad histórica: después de una extensa investigación, escribió una serie de poemas relacionados con la educación, la salud y la transformación, en ventanas y vitrinas del primer consultorio médico en Miami, ubicado ahora en Brickell y sede de la asociación de patrimonio Dade Heritage Trust. 

Un catálogo online acompaña la muestra de objetos como parte integral de la exposición, ampliando la información que las paredes de las tres salas no alcanzan a proporcionar, mostrando diversas sesiones de fotos para que el público interesado pueda apreciar cómo cada vestido adquiere una faceta diferente según quién lo lleve puesto, la locación y quién toma la foto. El cuerpo de esta obra puede considerarse como parte de una gigante narrativa transmedia. La exposición conforma una especie de compendio, catálogo o índice del complejo universo que la artista ha venido desarrollando y mostrando de la mano del avatar La Novia Manca, a partir del año 2012, con numerosas invitaciones a participaciones colectivas, como es el caso del último tapiz a distancia, alrededor del tema del DESEO. Elisabetta Balasso  considera que, a partir de ahora, lo que le toca como creativa es mostrar distintas facetas de ese universo de forma temática. Dada la complejidad del mismo, al mostrarlo por parcelas lo cree más digerible para quien se encuentre con su trabajo sin haber seguido la trayectoria completa, así que da la bienvenida a todos los nuevos espectadores de su esfuerzo vital por aunar Arte y Conciencia. En el ínterin, también dedicará tiempo a ir completando los títulos de la “Biblioteca del Futuro”, libros que son satélites a la novela y a la vez parte de ella.

En resumen, esta es una exposición de textiles conceptuales, con las potencias del tiempo como subtexto constante, y en la propuesta destaca una cierta ósmosis entre géneros y disciplinas, bordeando los límites entre arte y literatura, entre realidad y constructo. La novela se estructura sobre un calendario original de 104 días, compuesto por 8 trajes y 96 cartas (expuestos en la muestra), que viene siendo usado desde el año 2012 por una microcomunidad de seguidores. Los asistentes a la exposición entran a formar parte de la narrativa como actores protagonistas. Los roles que por lo general propone la artista a su público son difusos, si bien cada persona puede concretar dentro de sí la experiencia. Un ejemplo de esto es la acción colectiva #JacquardAlicia150 (año 2015) en la que los participantes podían descargar e imprimir una carta para colocarla furtivamente entre las páginas de un ejemplar del conocido libro “Alicia en el País de las Maravillas” en cualquier librería o biblioteca pública del mundo. En la exposición puede verse un mapa en el que están marcadas las 14 ciudades y las diversas librerías y bibliotecas que fueron intervenidas, de Hobart, Australia, a Chicago, EEUU.  Cualquier persona pasa a ser también protagonista de la novela al encontrar una de tales cartas cuando eventualmente acuda a la biblioteca pública y pida esa obra literaria, lo que constituirá el disparador de la acción.

En el contexto de la Venezuela postchavista en que vivo, escribo y presento la exposición, dice Elisabetta, hay varias lecturas válidas para lo que hago, incluyendo el título de mi novela El contexto en el que esta transcurre es una distopía post apocalíptica, en la cual una joven llamada Blanca pasa su tiempo encuevada en un videojuego llamado Underlife. En el marco de esta exposición he lanzado un nuevo Tapiz a distancia, en el cual invito a una reflexión conjunta sobre el deseo como pulsión de vida. Puede verse su avance en el link: https://tapizdeseo.blogspot.com/ Estoy publicando un catálogo online como parte de la exposición, donde pueden encontrarse imágenes y más información sobre cada pieza expuesta, una entrevista en forma de lectura de cartas, y testimonios de quienes han participado en las invitaciones de “La Novia Manca”. El catálogo puede consultarse aquí: https://naufragiodelapoderosa.wordpress.com/

La artista ofrece a los interesados una visita acompañada a su montaje, previa cita. Si el interesado no puede acercarse a ver la exposición en vivo, lo invita a realizar el recorrido mediante  el catálogo virtual que acompaña la muestra y que se puede encontrar en este vínculo: https://naufragiodelapoderosa.wordpress.com/recorrido-de-la-exposicion/