Más allá de lo obvio, el tatuaje también puede transformar un error en una obra de arte

Por Alida Vergara Jurado.

Mi pasión por el tatuaje me sigue llevando a conocer más de los grandes del tatuaje en Venezuela, que pronto se van haciendo universales. Es increíble cómo nuestros artistas del tattoo se superan y alcanzan importantes lugares en distintos países del mundo.

Germán Gamboa es un artista del tatuaje venezolano, amante de las artes. Desde muy joven encontró fascinación en el dibujo; y aunque comenzó la carrera de administración y contaduría en la universidad, muy pronto entendió que su pasión son las diversas expresiones creativas. 

“Un día de clases común me encontré con un amigo que estudiaba diseño, y fue algo instantáneo para mí. A la semana dejé la carrera e inicié los estudios de diseño”. Pronto se tituló en el Instituto Diseño de Caracas, pero se perfiló por el arte del tatuaje.

“Cabe destacar que me hice mi primer tatuaje a los 14 años de edad. Con el pasar del tiempo empecé a tatuarme en momentos que marcarán mi vida, siempre me han llamado la atención los tatuajes, sin embargo dejé que la vida me llevara al momento oportuno. Me gradué como Ilustrador a finales del año 2015, no esperé mucho para hacer mi primer tatuaje profesional”.

 

Sin miedo a realizar covers

 

Las coberturas de tatuajes previos, es un punto álgido para muchos tatuadores. En general, ya puede hablarse de que hay dos generaciones que se tatuaron escondidos o sin el menor afán de buscar a un profesional, porque parece mentira que esto aún sea un tema tabú. Por esto, los resultados fueron muy malos. “El arte de tatuar ha evolucionado a gran velocidad en los últimos años y han aparecido muchos artistas modernos, que generan piezas encima de verdaderas pesadillas”.

 Específicamente, el realismo es un estilo que ha logrado resultados muy exitosos en personas que cometieron este tipo de errores o que simplemente no quedaron conformes con viejos tatuajes y decidieron taparlos e intercambiarlos por algo distinto. Esto suma posibilidades, y aunque a muchos artistas no les gusta realizar una cobertura por lo tedioso que puede ser, o por el hecho de tener que trabajar sobre una superficie que no esté libre; lo interesante es que, si se logra adaptar la nueva pieza, el resultado es óptimo.

“Para realizar las coberturas hay que pasar por un proceso metódico, en el cual hay que estudiar bien el elemento que se usará para cubrir el anterior, y calcular al máximo todos los detalles importantes para obtener el mejor resultado. Una buena cobertura es el camuflaje perfecto; usando texturas, líneas y colores sólidos que permitan distraer al ojo del observador y solo apreciar la nueva pieza”.

Es mucho más delicado y tedioso que un tatuaje normal, porque puede ameritar muchas más sesiones o mayor cantidad de tinta inyectada en la piel. Sin embargo, esto no implica que duela más, solo que por la dificultad de lo que se está buscando merece un poco más de trabajo. Aunque muchos no lo crean, el uso del láser no es 100% necesario para realizar una cobertura, pero es seguro que facilitará el proceso, ya que la exigencia de un cover implica tener que realizar un tatuaje más grande que el anterior o más oscuro, y esto impacta en tomar la decisión de hacerse una cobertura.

Tatuajes que devuelven la autoestima

 

“Uno de los diseños que devuelve la seguridad y reconstruye la autoestima sin duda es la pigmentación de la areola femenina buscando recrear simetría y similitudes.

”Esta técnica suele aplicarse en personas que han perdido los pezones o tienen una irregularidad en esta área, causada por operaciones estéticas, o por mastectomías relacionadas al cáncer de mama”.

Gamboa apunta que estos son procesos que se asocian mucho al dibujo, al detalle, ya que elaborar un pezón y lograr que se vea lo más natural posible, depende de cada situación y del cuerpo de la persona. Este es un beneficio que ofrece el tatuaje y del que no se habla mucho, y de hecho es algo que puede cambiar por completo la vida de cualquier persona.

“Muchas personas preguntan si es muy doloroso, porque estamos hablando de una máquina con agujas”, comenta, “sin embargo, estas mujeres han perdido parcial o totalmente la sensibilidad en la zona, y esto resulta un punto a favor. Los artistas del tatuaje creamos un diseño que trabajamos con una técnica en 3D creando luces y sombras, simulando rugosidad. Para quienes les resulte un poco molesto, se puede recurrir a cremas anestésicas y así eliminamos totalmente cualquier sensación.”

“He realizando este trabajo en varias ocasiones y me causa una satisfacción increíble; agradezco tanto poder ayudar a ese grupo de mujeres que este detalle les llena de inseguridad y de complejos, y ver cómo cambian por completo después del tatuaje”. Esto suma muchísimo a la hora de valorar y respetar lo que hoy en día es el arte del tatuaje; para ellas, es algo que les devuelve la seguridad y ese amor por su cuerpo, para mí es una experiencia totalmente diferente a tatuar cualquier motivo, siento que le estoy cambiando la vida para bien, y eso es algo que agradezco profundamente.

Las máquinas de ahora

 

Máquinas, gadgets y programas para poder ver cómo va a quedar, antes de empezar, son ventajas que hasta hace pocos años eran impensables. Además de los avances en materia de sanidad, materiales y simplicidad, el arte del tatuaje ha avanzado de tal manera, que les permite a los tatuadores ejecutar el trabajo de la manera más impecable posible.

Entre las máquinas que se emplean actualmente destacan las que usan agujas de cartucho, que permiten en toda una jornada elaborar una pieza con la misma máquina, sin tener problemas a la hora de manipular las agujas. “Este es un mecanismo práctico que permite el uso de agujas desechables, sin la necesidad de manipular mucho la máquina, ayudando al tatuador a evitar la contaminación cruzada”.

Precisamente este año, la mayoría de las casas productoras de máquinas de tatuaje, lanzaron sus nuevos equipos “wireless”, haciendo aún el proceso más cómodo; ya que es posible reducir cables y hasta fuente de poder a la hora de trabajar. Otra herramienta importante para quien nunca se ha realizado un tatuaje y que están un poco escéptico, es el uso de las tabletas, computadoras o cualquier tipo de dispositivo que permita trabajar digitalmente, además de la suma de termocopiadoras o “impresoras de stencil”. Esto se traduce en plantillas instantáneas, y ya no a la antigua, como se realizaban a mano, bajo la necesidad de una impresora para sacar la imagen, proceso por el cual podían pasar días dependiendo de la complejidad del diseño del tatuaje.

Pero los equipos modernos permiten prestar un servicio más práctico, limpio y dinámico a la hora de enfrentar proyectos al instante y personalizados; además de prever la composición del diseño de la mano del cliente e ir sumando detalles a pedido, y mostrar cómo le va a quedar al cliente antes de tatuarse.

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