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Soy de la generación X y disfruto mucho las redes sociales. Tengo cuenta en casi todas y me siento como una mujer cosmopolita, aunque eso suene a vintage, a famosa revista de los años 70.

¿Recuerdas la Cosmopolitan? Una revista con artículos orientados a consejos sobre relaciones, moda, entretenimiento y principalmente sexo, gracias a su editora estrella Helen Gurley Brown que la llevó a estar en la cima de la cultura popular en Estados Unidos con el lema “divertido, intrépido, femenino”.

En mi adolescencia fui su lectora asidua y no solo la coleccionaba, sino que soñaba con ese esquema de mujer libre y liberada. Hoy me río y me recuerdo hasta con ternura. El asunto es que soy de la revolución sexual para acá por lo cual la pacatería no está en mi patrón mental. Sin embargo, puedo decir con claridad que me sorprende la cantidad de cuentas en la plataforma Instagram de mujeres autocatalogadas como “sexólogas” que hablan como voces expertas. Es significativo que ninguna pone en su bio que es psiquiatra o psicóloga o enfermera siquiera, pero todas hablan de posiciones, lubricantes, aseo personal, fantasías…

Para ser sexóloga/o debe haberse estudiado alguna carrera de pregrado como Medicina, Psicología, Trabajo Social, Educación, Sociología, Enfermería, Biología, por ejemplo. Solo quien ha aprendido desde los estudios formales no desde las experiencias entre sábanas, al aire libre o como se le ocurra a la imaginación erótica, puede hablar como experto, sobre todo si, además, están divulgando ideas en modo médico docente.

Hablar de sexo a calzón quitao podemos hacerlo todos los practicantes frecuentes, no obstante eso no nos hace sabios ni gurúes en el terreno de la sexualidad. Somos una sociedad cada vez más abierta a exponer pensamientos a diestra y siniestra sepamos bien del tema o no. Lo importante es que se dé valor a los que sí saben de la materia. Dar consejos fútiles y mostrar atributos físicos solo para ganar seguidores es no sólo patético sino irresponsable.

Lee revistas especializadas como Sexual Health, pregunta a médicos o ginecólogas en sus páginas web, sigue a reales expertas como Raquel Grama (@intimasconexiones) o Laura Cámara (@lauracamara.ginesex), eso hará la diferencia entre tanta paja del monte instagramero.

Valora el conocimiento, instrúyete y ten espíritu crítico, incluso para practicar sexo del bueno para ti. Por mi parte creo que compraré viejas ediciones en eBay de mi Cosmo Magazine para recordar tiempos más felices.

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