La muestra “SECUENCIAL” del artista venezolano Iván Rojas acaba de ser inaugurada en la Galería BERNAY ARTS, bajo la curaduría y museografía de Manuel Fortique. El creador del texto de sala Adolfo Wilson explica que Rojas hace su aparición en la escena plástica venezolana en la década de los años ochenta, con una obra figurativa poblada de personajes inmersos en una atmósfera onírica, que traían a nuestra memoria parte de la tradición pictórica surrealista de la pintura mexicana. 

Entre el decir y el hacer

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Posteriormente, un encuentro con la obra del escultor Eduardo Chillida tiene gran impacto en su trabajo y determina la importancia que en él habría de tener la noción de “vacío”. Tiempo después, el artista evoluciona hacia una estilización de las formas y hacia una conquista del espacio real, en piezas donde el formato se torna irregular, se expande y se proyecta más allá del tradicional plano rectangular.

En la actualidad —y desde hace varios años ya—, su obra se desarrolla en el campo tridimensional, orientado hacia la construcción de un vocabulario de aliento geométrico, donde el color continúa desempeñando un papel primordial. Las referencias antropomórficas han quedado muy atrás, pero se presienten aún en un plano semántico muy sutil y velado, a manera de ecos, de signos, de gestos muy sintetizados: las formas abiertas de muchas de sus esculturas, como ocurre con algunas creaciones de Chillida, sugieren extremidades extendidas que abrazan el espacio, o si se quiere, que contienen el vacío.

La expresión de esta dialéctica entre vacío y lleno, forma y espacio, figura y fondo, constituye uno de los hilos conductores —con un énfasis en la exploración del aspecto secuencial del lenguaje— de su reciente producción escultórica: En mis planteamientos plásticos —expresa el propio artista— siempre subyace un carácter secuencial. Hay un planteamiento cuya escritura está basada en una disposición sucesiva y temporalizada de sus significantes. En el caso de los códices cromáticos, hay una relación dialógica secuencial entre los signos que la conforman, y en el caso de los móviles está presente en su movimiento, aleatorio y mecánico. Es decir, plantea una narrativa del movimiento aleatoriamente, en el que la presencia del color en sus partes reafirma dicha intención. Este carácter secuencial determina que la noción de evolución, de permanente cambio, se convierta en leitmotiv de la obra: ya sea que se mueva por sí misma, o que el espectador se desplace alrededor de ella, las relaciones de espacio y de color están expuestas a una perenne permutación. 

El peso, la masa, la rigidez de los volúmenes geométricos se desmaterializa, se torna ingrávida por el efecto protagónico y dominante de los planos de color, de cuya interacción deviene la transformación de su trabajo en una sutil construcción, en una arquitectura cromática donde lo dinámico se opone a lo estático. 

La preeminencia de la tensión cromática sobre cualquier otro recurso plástico se acentúa en sus últimas piezas, como en Totémico Oqueo II, donde el volumen se ofrece deconstruido, dividido en varios elementos independientes, pero que conservan la unidad visual por las fuerzas de atracción y contraste generadas por los campos de color que delimitan y contienen las formas. Estos, en algunas partes, se encuentran segmentados, recortados, focalizados, con lo que el artista desarrolla así ritmos sincopados y vibrantes que de alguna manera evocan la musicalidad visual de los Boogie-Woogie de Mondrian. Se trata de obras que exploran dentro de los principios dinámicos de la percepción visual, en el campo de la ambigüedad perceptiva, y cuyos múltiples componentes —a pesar de su aparente desarticulación— logran su unidad en nuestra mente, a través de un proceso de naturaleza gestáltica. 

Conversando con Iván Rojas

En un ameno diálogo el artista nos explicó el proceso de transición que ha experimentado su obra, desde la figuración hacia la abstracción geométrica:

“La transición de esa figuración sintética que yo venía trabajando, donde también realizaba un homenaje a la cultura pre-hispánica, se pone de manifiesto durante un viaje de investigación que hice a México. Por cosas de la vida me toca realizar el diseño de un afiche, durante la investigación para el proceso creativo estaba estudiando los códices mayas, y dentro de esos códices encontré un diálogo que se establece entre dos personajes, yo realicé una traducción de ese diálogo a mi lenguaje plástico. Cuando regresé de ese viaje, observando aquel planteamiento que era de carácter pictórico y bidimensional me di cuenta que no necesitaba la presencia de los dos personajes, sino únicamente el signo de la expresión como tal.

Comencé a enfocarme en el signo, y eso es lo que ahora estoy representando aquí. En paralelo a mi formación como diseñador gráfico estuve observando el trabajo del maestro Chillida en una exposición, donde él planteaba el manejo del vacío como un elemento dentro de la composición. Entonces yo conecté el signo como elemento expresivo contenedor del vacío, que a su vez se presenta como elemento plástico. De ésta manera mi obra pasó al plano tridimensional, a través de un proceso secuencial que fue hilvanando cada paso de manera armónica enmarcada en una lectura consecuente”. 

La temporalidad de la experiencia estética

“Los signos que utilizo, estas “cotas” se encuentran en movimiento, y eso otorga momentos únicos en donde la obra se muestra mutando su aspecto en un juego con el tiempo ante cada espectador. El Tótem de mi obra no es físico, sino más bien está hecho de vacío, delimitado por éstas cotas. Cuando yo voy trabajando con la delimitación del vacío realizada dentro de la fragmentación de éstas cotas entra entonces el tema del color que es lo que va marcando el ritmo del movimiento, la sensación y la temporalidad de cada combinación cromática es única, es una situación circunstancial como todo en la vida, un juego entre el tiempo y el espacio.

Uno como espectador debe estar atento, porque es la obra la que te va a hablar, y  dependiendo de tu estado de ánimo todo será distinto, debemos entrar a cada exposición libres de prejuicios para escuchar y aprender la lección que el arte nos dará durante el recorrido”

La exposición “SECUENCIAL” se encuentra abierta al público en la Galería BERNAY ARTS, ubicada en el C.C Altamira Village, mezzanina 7. Para mayor información pueden consultar su cuenta en IG: @bernayarts. Y para conocer mucho más sobre la obra del artista Iván Rojas @ivanrojasart.

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