“El viaje hacia lo interior es una travesía donde se captura una interminable galería de imágenes que puede dar paso a crear un reducto de meditación y con ello, la realización”.

JBCS

Contemplar es una palabra con horizonte de sentido. Nos exige el cultivo de la interioridad, más allá de los lugares comunes infectados por la nulidad del pensamiento, propio del hombre masa. La contemplación es un ejercicio que compromete la vida, ante la refulgencia de la primera luz sobre el universo: la imagen. La imagen como fenómeno que antecede a la palabra, da cuenta de la distinción cosmogónica del devenir. El mundo es lo que es porque se inscribe en el imaginario de quien lo contempla, interpreta y vive, en el mejor de los casos, como la unidad de una materia fluida de lecturas múltiples, en que la imagen y el concepto emergen y se sumergen en una danza que intenta dar cuenta del ser humano movido por la imaginería vivenciada en cada paso por el mundo, en la aventura de vivir.

Estas palabras, específicamente, son inspiradas del contacto con la obra de Juan Bautista Cuotto Silva, donde se involucran elementos propios de la cultura visual fotográfica, el riesgo de vivir bordeando los límites del arrojo y las fuerzas inmanentes de la belleza decantando en lo espiritual, como filosofía ante el devenir, donde la aspiración de un cosmos enunciativo responde a la necesidad de una imagen cotidiana con resonancias místicas. La afinada tesitura de sus composiciones y encuadres, la irrefutable voluptuosidad de la luz, el rigor de la manifestación sensible de sus ideas a través de experiencias que van de lo urbano a lo íntimo, muestran la pertinencia de un hombre cuya atención es un canto reflexivo que desemboca en la fotografía. La fuerza de la imagen determina la precisión de un alma ganada por lo humano, demasiado humano.

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“Podría definir mi estética visual apoyado en tres términos, para mí fundamentales. Uno de ellos es la Anatomía de las cosas, sean cuerpos, objetos, algo que en el encuadre de la foto me otorgue una sensación de estructura. Surrealismo, es muy probable que dentro de la dinámica de la contemplación se pueda jugar con las definiciones de los objetos, que haya mayor nitidez o que no la tenga, aquello que está siendo capturado puede pertenecer a otro orden de realidades, y si así no lo fuese, la esencia del instante puede resultar ser infinitamente recogida en este término. Y Reflectividad, en la que el hecho mismo de la imagen debe poseer como cualidad o bien como un carácter, la facultad de lo lumínico, inherente a él o los objetos que componen la captura”.

 

JBCS

Implicados por la palabra, nos encontramos para dialogar y desembocar las ideas en una entrevista para The Wynwood Times, teniendo las notas de voz vía WhatsApp, como eje de articulación dialéctico, desde donde vivenciamos la experiencia estremecedora de la contemplación, hilvanando los sentidos por la escucha atenta, eje axial de la obra de Juan, que puedo resumir como una “forma de invocación y convocación del misterio”.

Juan, las notas de voz son los actuales podcasts donde vaciamos el yo. Pero como ejercicio de síntesis, cuéntanos, ¿qué marcó tus inicios como fotógrafo?

Siento que desde temprana edad ya estaba tocado por el hecho de crear una imagen, otorgarle su espacio. Fue un suceso saberme inclinado desde el tuétano, sin tenerlo totalmente consciente, el hecho de cubrir y dejar registrado cualquier evento, tener la captura en el mismo instante de la idea, y en aquel momento, la aventura de hacer el revelado en un cuarto oscuro. Un verdadero acto de magia. Fue un cóctel absoluto. Mi primo cumanés, un fotógrafo e historiador llamado “Antonio María de La Rosa”, que años antes ya daba sus pasos en la fotografía con un equipo Olympus y que a todos nos instaba con sus imágenes de la ciudad, familia, y travesías. Mi cátedra de fotografía en cuarto año de bachillerato, en el liceo “Antonio José de Sucre” en Cumaná, por allá en 1983, dictado por el Prof. Adonay Pernía. Y un catálogo de equipos Nikon del año 1982-83, y en él, la imagen de una foto tomada con un lente Fish-Eye Nikon 6mm, que leyendo en la reseña señalaba una apertura de 220° grados.

En terrenos contingentes, hacia lo personal e íntimo, compártenos algún recuerdo de la infancia que haya marcado tu ruta inicial e iniciática.

Detalles importantes; el asombro de tener en mis manos un negativo de película fotográfica y luego el hecho de descubrir la llamada diapositiva, un segmento de película a color enmarcada en un cartón duro y, por supuesto, la existencia de algo que se llama View-Master. Descubrir ese aparato tan sencillo, un estereoscopio, tener la sensación de recordar y mirar imágenes en 3D en los años 70. La experiencia de libros y enciclopedias en casa, abordar la lectura y observar con detenimiento todo lo relacionado al apoyo gráfico en los temas de naturaleza, ciencia, tecnología, arte e historia y mi fascinación infinita por la aviación; un tema que se volvería imparable es mi adolescencia y adultez.

 

¿Qué imágenes raptan tus sentidos? Raptar es una palabra asociada al delirio. De ser tu caso, ¿qué imágenes deliran en ti?

Pienso en aquellas fotos, aquellas capturas que rompen las reglas de lo convencional, en un sentido general. Puedo tener un lazo muy íntimo con lo minimalista, una arista, un aspecto que sea vital para describir la esencia de un evento o un objeto, desde una cipsela, una línea corporal, hasta lo surreal, en la visible y permanente tormenta de la atmósfera del planeta Júpiter. 

Admiro y aprecio en amplio espectro imágenes en tantos órdenes de acción y contemplación, en el área de la macrofotografía y microfotografía, el nivel de detalle que se puede alcanzar con las ópticas actuales y en la consolidación de las gráficas en formato extremo angular, en las novedosas capturas 360°, que desde los años 80 me flecharon. Sin dudarlo, las imágenes en blanco y negro me abordan recurrentemente y comprendo que en la ausencia del color existe una realidad concluyente para viajar hacia lo artístico y sobrenatural. En mis primeros encuentros con la experiencia fotográfica era en bachillerato una tarea básica avanzar sobre la realización y revelado en blanco y negro, y en ello creo se fundamentó mi visual iniciática.

 

¿Cómo ha sido tu trayecto formativo? Huyo de las preguntas cargadas de formalidad, pero nos gustaría conocer tu ruta, tu viaje, tu contacto con la experiencia del aprendizaje.

En Cumaná procuré hacer mi introducción a la fotografía, que luego de la mano de mi primo Antonio María de La Rosa Silva continué hasta entrar en Maracay a la Escuela de Aviación Militar en el año 1.984. Labor silente en la imagen en esos años hasta llegar a los inicios de los 90, cuando en plena Licenciatura en Computación en la Universidad Nueva Esparta en Caracas, donde me fui acercando más a la fotografía, a través de algunas materias, e incorporándola a mi vida como deportista, otra de mis pasiones que impulsará definitivamente mi visual sobre las imágenes. Mi formación como montañista y escalador en roca se inician a mediados de mi carrera universitaria, y las menciono porque es allí donde se termina de abrir mi vena fotográfica, queriendo documentar cada progreso alcanzado dentro y fuera de Venezuela. De allí que comienza mi participación como fotógrafo en el Proyecto Cóndor (Alta-montaña), liderado por Jesús León que para el año 2.000 arrancamos en una faena que continúa hoy y que en aquel entonces se inspiraba en las hazañas del Proyecto Cumbre. Paralelo al deporte, ya mi actividad como fotógrafo se expande y voy sobre múltiples áreas como la fotografía de productos, fotografía extrema en operaciones especiales, fotografía en expediciones, en operaciones turísticas, de acción social de la mano con varias fundaciones y ONG en Caracas, fotografía artística y urbana, etc. 

Motivaciones e influencias

 

¿Qué temas respecto a lo fotográfico te inquietan, conmueven, impulsan?

 La modernidad como un hecho que cambia y rompe paradigmas. Es evidente que la tecnología ya esboza en el presente su carta firme en transformar lo conocido, como equipo de fotografía y que de muchas maneras debemos los fotógrafos abordar nuevas líneas de acción para seguir renovándonos en esta profesión. Despedirse en el ahora de lo anterior es un reto, y ser muy nostálgico y poco flexible con los nuevos órdenes puede ser arriesgado para no aprender a deslizarnos en las futuristas olas de los más innovadores hardware para hacer fotografía. De tendencias ya podemos casi predecir lo que nos augura el mañana, para seguir haciendo labor gráfica y mientras eso ocurre, exprimir el hecho de que en nuestro sentido de la visión está la idea primera, allí, en la praxis de la creación, donde radica la diferencia de nuestro valor agregado y único, que luego ofrecerá a la luz con las herramientas que tengamos en el momento, una imagen, un hecho gráfico absoluto e irrepetible.

¿Qué maestros te han influenciado? Sobre todo, en esta época de maestros subterráneos, rechazados por la oficialidad del poder.

Lewis Carroll en primer lugar. Dado que me refleja con su pasión dos inmensos terrenos de la creación, por un lado la fotografía y por el otro la escritura. Curioso desde el cuarto oscuro, en su aproximación a la imagen y que me devela de manera permanente un rasgo psicológico para hacer del hecho fotográfico, no una mera coincidencia de nuestros internos. Vivian Maier, me empuja a revisar el hecho de una obra que no se muestra pero que se hace. Un indómito personaje surreal que ha abarcado al retrato y la urbe como escenarios fundamentales de su mirada. Inclemente me parece en su forma, para darse un lugar ante lo desconocido, y sacar de alguien quien probablemente no conoce, un gesto, una mirada, hasta una presencia, para capturar un instante en el presente. Clark Little me abre al espacio de la aventura, para mí un hallazgo, en mi continua travesía sobre las redes; la manera tan genial de este fotógrafo de cómo realiza muchas de sus capturas son un bálsamo, mucha audacia, mucha adrenalina y un sentido impecable para abordar los eternos túneles que guardan las olas.

 

Partiendo de ese sentido narrativo-discursivo, ¿cómo narras desde lo fotográfico? ¿Qué trama tejes detrás de la trama visual? 

Narro desde un profundo estado de aventura, en la situación que sea, puedo sin ninguna pretensión decir que … “la aventura nos sucede justo al nacer” … con esta frase inicié un conversatorio hace unos años, y me vale leerla de nuevo porque me hace recordar una sensación que define esa narrativa que viene dentro del hecho fotográfico que me acompaña. Sujeta a la aventura, también mi narrativa está plagada de lo poético y con ello lo metafórico. La narrativa como discurso consciente es cada vez más plena en latencia propia, en el presente más perfecto posible, posee un gerundio que me cautiva y siento que, de ello, en esa mezcla toda una reacción química celular se activa de manera constante y crea todos los elementos ideales para hacer de lo fotográfico un asunto diferente y único, algo que sugiera una mirada que realce lo que se contempla.

Mirar es una experiencia que transversaliza lo humano, es una forma de estar presente en la totalidad que nos conforma. Desde esa premisa, ¿en qué se centra la cultura visual del venezolano?

En estos tiempos de una dinámica de cambios tan intensos, la cultura visual va de la mano de hechos tan singulares como el éxodo, la migración de media Venezuela, que ha deseado, o que ha sido empujada a otras fronteras a hacer vida. En promedio, siento que la cultura como un hecho que nos viste como personas adentro y afuera del país, está traspasada por las redes y que la figura de una imagen o algunas de ellas son pocas.

Siento que el venezolano ve y transpira por su esencia todo lo que le rodea y eso hace que su cultura sea casi tan múltiple, como los espacios nocturnos dentro de la bóveda de un Planetario Humboldt exhibiendo al cosmos. La templanza del venezolano da para todo y ello se corrobora en todo orden mundial, somos capaces de centrarnos como observadores y alimentar una cultura estética en todos los aspectos que hacen vida, rutina, labor, expedición, investigación, legalidad, política, moda, deportes, arte, literatura, música, aviación, ecología, gastronomía, servicio social y un largo etc.

Cosmos, esa palabra me impulsa a preguntarte, ¿las imágenes son un medio para el cultivo de la interioridad?

Oui Oui Absolument. Las imágenes orientadas a tal efecto pueden sembrar muchas semillas para luego tener la certeza de cosechar alcances magníficos de armonía en aquellos sitios de nuestra interioridad. Puedo mencionar un actor fundamental, para mí extraordinario, a Benoît Mandelbrot. Un matemático polaco que fue el precursor de la geometría fractal. ¿Y qué hay de lo FRACTAL? Pues muy sencillo, un fractal es un objeto geométrico cuya estructura básica, fragmentada o aparentemente irregular, se repite a diferentes escalas. ¿Qué quiero decir con esto?, un ejemplo de imagen fractal simple: la punta de un helecho que va en una progresión hacia lo más diminuto, un brócoli “Romanesco” o Romicia. El viaje hacia lo interior es una travesía donde se captura una interminable galería de imágenes que puede dar paso a crear un reducto de meditación y, con ello, la realización.

Fractal – Por @juancerbero

Fractal – Por @juancerbero

La fotografía es el arte de la memoria. Actualmente hacer memoria es una necesidad ética, un reto ontológico, una aventura existencial. ¿Qué aventuras has emprendido desde la fotografía?

 Muchas, menciono todas las realizadas con el Proyecto Cóndor, en una serie de viajes dentro de Venezuela y fuera del país para apoyar como fotógrafo y como montañista cada objetivo en cuanto a cumbres y volcanes, y hoy día en carreras de larga distancia (UltraTrail). En los recientes años laboré con una Productora y con su líder Gustavo Sulbarán, en la cual me integré al equipo que hizo un espacio publicitario a un producto alemán llamado Restube (salvamento) en múltiples sitios de la costa del estado Aragua (Choroní). Unos cuantos años dedicado junto a Jimmy Marull en la operación y promoción del deporte ballooning con un enfoque turístico, comercial y muy venezolano, les invitaría a buscar mi canal en YouTube (bajo el nombre Juan Bautista Cuotto Silva). Otro líder de expedición con el que he compartido aventuras es David Bottome (@retocaribe), en la incursión al Delta del Orinoco, en un documental, muy significativo en lo personal, llamado “Makareo”. Y en las acciones con varias fundaciones para apoyar gestiones de servicio social en las comunidades de Turgua y Catia, un proyecto formativo que fue “Yo Cuento”, que también se puede revisar en YouTube.

Aterrizando las ideas en los territorios de la acción, ¿qué planes desarrollas actualmente como artista y qué lugar ocupan en el panorama cultural actual?

Por lo pronto, seguir desarrollándome como escultor de la imagen, avanzar en ampliar la promoción de mi fotografía, llevarla a otras fronteras. Aumentar mi creatividad y la manera de expresar lo que contemplo, apoyándome en la tecnología y en el arte de la edición/revelado. Poder construir este año un espacio de galerías virtuales resumiendo mi trabajo gráfico en varios sitios que están disponibles en la red y que debo actualizar para refrescarlos. Emprender más aventuras con aquellos que se han mantenido cercanos a mí y que continúe el espíritu de expedición para afianzar proyectos personales y de aliados. Somos todos ventanas los unos a los otros y hablar de posicionamiento en el panorama cultural actual, siento que va de la mano a quien puedo servir con mi fotografía y en la dinámica de la mención de créditos a las imágenes que se comparten. Dos aliadas muy cercanas son Ana María Raga y Flor Marina Yánez, ambas en una misma proporción de liderazgo e instituciones en sí de la Música y el Canto Coral, por ejemplo. Seguirlas en sus agendas y poder darles mi mirada, a través de mi lente, ha sido tan fecundo y honorable como mi crecimiento visual.

Unas palabras finales que inspiren a lectores y creadores.

Para concluir, puedo señalar que una simple y sencilla idea puede llevarnos a esos espacios que tanto ansiamos, que tanto deseamos y que, si el medio para alcanzar ese terreno del presente es la fotografía, puede ella servirte una trayectoria inevitable hacia ese lugar. Hoy día “todo” se ha convertido en una cámara y con especificaciones inimaginables y cada uno de nosotros se ha transformado en un fotógrafo por rigores del presente en un momento dado. Esto nos quiere decir algo, que podemos mirar allí para alimentar más la infinitud de lo individual, del discurso propio, para expresarlo de manera inmediata o para otro momento de la vida, y no pensar que somos manipulados por un factor de moda. Sí es un hecho que los mercados se nutren de lo masivo para crecer y que la tecnología es como una liebre. Aun así, creo que aprender a mirar desde el hecho fotográfico siempre nos dará una oportunidad para manifestar eso que somos en realidad.

Hasta aquí nos permitimos transitar la cuerda floja del lenguaje y de la vida, unidos por lo digital. La órbita de la reflexión filosófica de Juan nos invita a la unión entre la cotidianidad y lo místico construido por la propia experiencia comprometida con el destino, ese espacio donde se puede encarnar lo bello, lo pleno y lo inmanente, porque se lo vive a riesgo.

 

Presentaciones artísticas:

  • 1998 – 2007 Aproximaciones a Cumbres y Volcanes.
  • 2003    Colectiva de Pintura y Fotografía Novartis (Venezuela)
  • 2008    Expo Zaragoza (España)
  • 2015    Galería Virtual Koyasullo (Bolivia)
  • 2016    Festival Audiovisuales/Documentales Baruta (Venezuela)
  • 2016 – Actual Galería Virtual PrixelArt (Venezuela)
  • 2014 – 2017    Festival Ascenso – Fotografía y Audiovisuales (Venezuela)
  • 2018 – Actual Galería Virtual Instagram (@juancerbero) (Venezuela)  

Contacto:

IG: @juancerbero
Email: juancerbero@gmail.com

Juan Cerbero
Juan Cerbero

|Todas las fotografías de este artículo son de Juan Bautista Cuotto Silva|

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Colaborador articulista de The Wynwood Times

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