En 2018 el Museum of Art and Design (MOAD) del Miami Dade College, presentó to “Write Miami”, bajo la curadoría de la escritora Anjannete Delgado. El programa consistía en una serie  de lecturas de autores de Miami, entre los cuales se anunciaba a Les Standiford como el más representativo.

Les Standiford / Foto de writersinparadise

Por Pedro Medina León.

Cuando Les Standiford recibió la propuesta de asumir la dirección del programa de Creative Writing en Florida International University, no dudó en aceptarlo y hacer maletas. Eran los años ochenta, y a pesar de la violencia y la crisis social por la que atravesaba Miami, se perfilaba como un destino literario interesante para el anglo: se había cortado el cintillo inaugural de The Miami Book Fair en el Downtown; su noir se establecía a nivel internacional; y Rusell Banks, Charles Willeford y Elmore Leonard publicaban las obras que traspasarían la barrera del tiempo y hoy son consideradas clásicos de la literatura miamense.

Les Standiford nació en Ohio, en 1945, su padre era camionero y su madre empleada en una factoría; y gracias a la bibliotecaria de su comunidad, desde niño descubrió en los libros que la vida era más compleja y diversa que aquella que le ofrecía su limitada cotidianeidad. La formación de Standiford, acaso igual que la de muchos que viven otras vidas antes de volcarse en amanecidas frente a la hoja en blanco, fue algo errática: se enroló y se dio de baja del Army y pasó por la facultad de leyes –de la cual se desencantó- y la de psicología, donde obtuvo su Bachelor’s Degree y el Doctorado. Luego vendrían los seminarios de escritura creativa, los workshops, los textos en revistas y journals, y el primer manuscrito que circuló por veinte años entre uno y otro agente editorial hasta que vio la luz.

La publicación de Spill, en 1990, más allá de marcar el debut literario de Standiford, abrió paso a quien se convertiría en una de las figuras más importantes de la literatura miamense. Su trayectoria no solo se ha limitado a llenar los anaqueles de Barnes & Noble y Books & Books con ficciones, sino que además de haber sido creador y de dirigir aún el Master de Creative Writing en Florida International University, ha documentado la ciudad con los libros de Non Fiction Center of Dreams, Palm Beach, Mar-a-Lago, and the Rise of America’s Xanadu y Last Train to Paradise, que debería ser lectura obligatoria para cualquier interesado en Miami, en el cual da cuenta de cómo Henry Flagler se estableció en Florida cuando todo era pantanos y edificó su emporio hotelero, fundó e incorporó a la ciudad de Miami en los registros públicos, y conectó a todo el estado, desde Jacksonville a Key West, con la construcción de The East Coast Railway, su obra maestra de la ingeniería.

Y también la labor de Standiford lo ha consolidado como una de las voces más autorizadas del Noir Tropical, la literatura emblemática de Miami, no solo por su saga de novelas de John Deal de corte policial, si no por el amplio conocimiento que ha plasmado en múltiples ocasiones acerca de este tema, una de ellas en la edición y compilación de la antología Miami Noir, en la que John Dufrense, Tom Corcoran, Paul Levine y Lynne Barrett, entre otras grandes firmas, narran historias de crimen y violencia ambientadas en distintos puntos del mapa 305. Mención aparte merece el prólogo de la antología, en él Standiford hace una panorámica de este género desde sus inicios, y propone, a su juicio, cual podría ser la gran novela de Miami en este registro.