Por Gleyda Domador.

Existe un llamado del instrumento, ante un colorido escenario de vientos maderas, vientos metal, cuerdas, percusivos y solo al conocerlo, sabrás que compartirás desde el alma una vida.

El llamado viene de su timbre, la tesitura, la forma, la técnica, la interpretación de un músico y el repertorio que te cautivó en un instante. En este espacio literario dedicado a la “Música para compartir”, abro unas páginas para “La mujer en la historia y actualidad de la Guitarra”, y una de sus destacadas representantes es Marina Parilli, Maestra de la Guitarra Clásica.

A sus doce años, fue cautivada de amor por este instrumento, al escuchar un concierto para guitarra en la ciudad crepuscular de Barquisimeto, con la magia interpretativa del Maestro Alirio Díaz; fue así como en una melodía ingenua expresó a sus padres: “Seré concertista de Guitarra”. Desde allí, en sus manos fue colocada su primera guitarra y con ella, iniciaría los arpegios musicales por el mundo.

Haciendo una breve narración retrospectiva por el siglo XX, Raúl Borges, ese padre anímico de las nuevas generaciones guitarrísticas, sembró en tierras venezolanas una de las primeras cátedras de Guitarra Clásica en Latinoamérica, en las que se formaron excelsas guitarristas, para evocar y enseñar la técnica de una Guitarra Académica. Así conocimos a Flaminia Montenegro, destacándose en los espacios guitarrísticos de la docencia y conformando junto con Antonio Lauro y Antonio Ochoa el conocido “Trío Raúl Borges”. El camino femenino en la guitarra fue expandiéndose en diferentes estilos, desde las interpretaciones cálidas, sensibles, virtuosísimas, sublimes y apasionadas.

 

Marina, la mujer en la historia y actualidad de la Guitarra clásica

 

En la actualidad, la Maestra Marina Parilli es una de las más relevantes representantes de la Guitarra Clásica de Venezuela y el mundo. Su amor por la música clásica fue cultivado con su abuelo José María Vázquez, español y radicado en Buenos Aires, fundador del Conservatorio de Música Iberoamericano, a su vez como de sus padres, Pilar Vázquez una reconocida artista plástica y el distinguido arquitecto Elías Parilli; es así como nació, vivió y vive escuchando música clásica de grandes orquestas y compositores universales.

Marina fue bendecida en formarse profesionalmente con el Maestro Antonio Lauro, en el Conservatorio de Música Juan José Landaeta de Caracas y recuerda con gran amor a ese ser generoso, sensible, íntegro, maestro y compositor extraordinario, que sin tener cupo le abrió un espacio único en su media hora del descanso laboral, para enseñarle el arte guitarrístico. Para ese momento el Maestro Alirio Díaz evocaba por el mundo con el árbol sonoro, los valses de Lauro, donde en el presente son repertorio de los programas de guitarra en los Conservatorios de Música.

La Maestra Marina Parilli obtuvo una beca del Gran Mariscal de Ayacucho en 1978 y continuó sus estudios de guitarra en el exterior. Me comenta que, fue el Maestro Alirio Díaz (a quien tanto admiraba y quien a la vez fue mi tutor) el que le hizo la carta de recomendación para ir a estudiar con José Tomás Pérez en Alicante en España. Tomás fue un Maestro admirable, a nivel internacional como el mejor profesor de guitarra en ese momento. Él hacía las suplencias en Compostela al Maestro Andrés Segovia. Aprendió el arte de interpretar música de todas las épocas desde el Renacimiento a las obras contemporáneas. Esos momentos fueron para Marina espacios sublimes, únicos.

 

Marina Parilli enseña guitarra clásica online

 

La “Mujer en la historia y la actualidad de la Guitarra Clásica” en Venezuela y el mundo representa una fusión de la valentía y el calor maternal, la fuerza y la sensibilidad, los dedos con uñas cortas de la mano izquierda que pisan los trastes y la mano derecha de largas uñas que arpegian las seis cuerdas orquestales. Marina escogió ser Guitarrista Clásica, el arte de la enseñanza, la interpretación; pero ante todo, dejar abierto el tiempo al amor familiar. Este año, ha buscado los beneficios con las Clases de Guitarra online en forma grupal o personalizadas, enseñando a todo aquel que anhele aprender el arte.

Son varios los beneficios de la enseñanza online porque no hay barreras fronterizas, la conexión se hace en segundos a cualquier parte del mundo, no hay pasaporte vencido, el vuelo arriba al hacer clic, el lenguaje es universal y no tiene fronteras, solo queda despertar la magia sinestésica.. Es así como las nuevas generaciones de guitarristas van naciendo, frente a nuestras pantallas, y aunque el calor humano es imprescindible, el arte, la música, los árboles sonoros dan paz a las ansiedades del ser.

Marina, expresa con aliento esperanzador:

 

“¡Qué sea la guitarra un salvavidas que saque a flote a seres que lo necesitan! Trato de dar las clases con profesionalismo y alegría, y a la vez dejarles la libertad de escoger y decidir lo que los alumnos deseen tocar, algo que los haga felices. Por supuesto, que con la orientación adecuada y las exigencias que ameriten.”

La Maestra de la Guitarra Clásica Marina Parilli comenta una de sus motivadoras experiencias pedagógicas online: “Tengo una alumna de seis años, ella me dijo que quisiera ser como yo en un futuro ¡No puedo pedir más!”.

Nuevas generaciones, nuevos momentos, el ciclo continúa su danza, <llenar el alma, con los vientos y cuerdas, paloma blanca>

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