Por Richard Rey.

La 92° entrega de los premios de la Academia nos ofreció una noche de emociones atípica a la que estamos acostumbrados. Muchos espectadores no logran soportar las más de tres horas de duración de dicha ceremonia. Generalmente hacen un esfuerzo para ver si sus actores favoritos logran quedarse con la estatuilla. Solo los más cinéfilos esperan hasta que se devele el último galardón.

Pero este año, a pesar de que las categorías de actuación estaban más que cantadas, el público se interesó en esperar hasta el final para descubrir quién sería la distinguida como mejor película del año.

Y el resultado no defraudó. La película surcoreana “Parásitos” del director Bong Joon-Hu se alzó como la gran triunfadora de la noche obteniendo cuatro estatuillas por Mejor Película Internacional (por cierto inaugurando la nueva denominación de este rubro que anteriormente se conocía como Mejor Filme en Lengua Extranjera o más atrás como Mejor Película Extranjera), Mejor Guión Original, Mejor Dirección para Joon-Hu y Mejor Película.

De esta manera “Parásitos” hizo historia en los premios de la Academia al ser la primera película de habla no inglesa en ganar Película Extranjera y Mejor Película.

Años atrás hubo varios intentos como “Z” (1970), “La vida es bella” (1998), “Amour” (2013) o el caso de “Roma” apenas el año pasado.

Vale acotar —porque siempre hay quien saldrá por ahí diciendo que ya había pasado— que las ganadoras a Mejor Película “El Último Emperador” (1988) o “El Artista” (2012) fueron cintas que no se nominaron en la categoría de “Películas Internacionales”.

Pero si hay algo que resaltar sobre este triunfo de “Parásitos” es que la Academia finalmente se atrevió a mirar al cine que se hace allende sus estudios y además se puso del lado de un público que ha ovacionado la obra surcoreana a nivel mundial, como quedó evidenciado con la Palma de Oro, el Golden Globe, el premio de la crítica especializada, el Bafta británico y finalmente ahora se sella el triunfo con el Oscar.

Por su parte, Netflix fue la gran perdedora de la noche. Con tres grandes títulos en competencia como “Jo Jo Rabbit”, “Marriage Story” y su gran apuesta “El Irlandés” de Martin Scorsese, lograron acaparar más de veinte nominaciones y solo consiguieron dos estatuillas: Para Taika Waititi por el Guión Adaptado de “Jo Jo Rabbit” y la Mejor Actriz de Reparto para “Marriage Story”; dejando a la cinta de Scorsese con un penoso marcador de 0 goles y así endilgarse el nada envidiable título de la gran “loser” de la ceremonia.

Otro filme que parecía se iba a ir con las manos vacías fue “Ford vs. Ferrari” pero sin embargo logró cosechar dos premios por Mejor Edición y Mejor Edición de Sonido.

De igual modo la nueva versión cinematográfica del clásico “Mujercitas” logró obtener el galardón al Mejor Diseño de Vestuario” que fungió como premio de consolación para la película de Greta Gerwig.

Lo mismo pasó con “Bombshell” que obtuvo su consuelo en el Oscar al Mejor Maquillaje.

Disney por su parte si logró mantener su hegemonía con los académicos al obtener el Oscar para “Toy Story 4” en contra de todos los pronósticos de crítica y público.

Sir Elton John fue galardonado con el Oscar a la Mejor Canción por su Biopic “Rocketman” mientas que la islandesa Hildur Guðnadóttir hizo lo propio con su banda sonora creada para la película “Joker”.

Como acotamos al principio de esta nota, las categorías de interpretación eran muy previsibles y así fue, no hubo sorpresas al respecto. Brad Pitt obtuvo su primer Oscar como actor de reparto por la cinta de Tarantino “Once Upon a Time in Hollywood” al igual que Laura Dern en la contraparte femenina del rubro como la implacable abogada de “Marriage Story”

Renée Zellweger se impuso con su estupenda caracterización de Judy Garland como la Mejor Actriz, mientras que Joaquín Phoenix recibió su más que merecido Oscar al Mejor Actor por esa master class que nos obsequió a todos en “Joker”.

Sam Mendes no consiguió consagrar a su “1917” como la mejor película y solo obtuvo tres estatuillas en los llamados “apartados técnicos” por Mejores Efectos Visuales, Mejor Mezcla de Sonido y Mejor Fotografía.

La cinta de “l’enfant terrible” Tarantino tampoco se alzó con un gran palmarés. El regalo para la industria cinematográfica “Once Upon a Time in Hollywood” no logró empatía con los académicos y apenas obtuvo el reconocimiento al Mejor Actor de Reparto y al Mejor Diseño de Producción.

Y de esta forma culmina este breve repaso por la noche más importante del cine la cual nos dejó un agradable sabor de boca por un año de muy buenas cintas y una academia con mayor apertura a reconocerlo.

El cumpleaños número 92 (solo 10 más que Jane Fonda, la cual lució estupenda) del Tío Oscar ya se celebró. Solo nos resta seguir alimentando la esperanza de que en alguno de sus onomásticos por venir podamos escuchar —quizás en la voz de Edgar Ramírez— “and the Oscar goes to… …Venezuela”.