Realizar una semblanza del artista venezolano Rolando Peña, no es tarea fácil. Su arte se ha paseado, a lo largo de seis décadas, por diversas técnicas, estilos y propuestas que van desde la danza, la actuación, los happenings, fotomatones, instalaciones, grabados, cine, vídeo, multimedia y todo tipo de tecnología aplicable a la imagen.

Pero además, el trabajo de este artista del conceptualismo va en paralelo con una vida fascinante que hasta pudiera parecer fantástica o inverosímil en ciertos momentos, consecuencia de su alter ego reconocido como El Príncipe Negro, personaje que lo ha acompañado indisolublemente como una suerte de Castor y Pólux en un solo cuerpo. 

Las voces con las que crecimos

Las voces con las que crecimos

Quienes hacen las voces de muchos de esos personajes que hoy conocemos vinieron a Venezuela para compartir con el público que creció escuchándolos.

Los inicios

 

Su primer acercamiento a las artes fue en el teatro del Liceo Andrés Bello, de la mano del profesor Eduardo Calcaño, aunque desde niño ya dibujaba extraños paisajes de mares negros y palmeras plateadas y se entretenía armando figuras con su juego de mecano, lo que sin duda despertó su interés por la forma y la estructura.

Como anécdota, Peña nos cuenta: “Una vez en el liceo me vestí todo de negro con un clavel blanco en la solapa de mi chaqueta, y me quedé parado en medio del patio, sin inmutarme ante la burla de los otros alumnos del colegio que me gritaban desde los balcones”. Seguramente ahí nació el gusto por los happenings que vendrían luego y, sin duda, ese muchachito ataviado de negro era el “Príncipe” que comenzaba a germinarse en su interior.

En 1965, junto a José Ignacio Cabrujas, presenta dos espectáculos titulados “Testimonio” y “Homenaje a Henry Miller”, convirtiéndose así en pionero de los espectáculos multimedia en Venezuela.

Andy Wharhol y Rolando Peña – Foto por Marcelo Montealegre

Nueva York y Foundation for the Totality

 

Unos años más tarde, obtiene una beca para estudiar danza en la escuela de Martha Graham y se muda a Nueva York.

Durante su estancia en la gran manzana, Peña crea y dirige “Foundation for the Totality” con un grupo de importantes artistas de la época, entre ellos Waldo Balart, Jaime Barrios, Juan Downey, Manuel Quinto entre otros. «Fue justamente Balart, quien nos invitó a pasar un fin de semana largo en su casa de East Hampton para participar en una película de Andy Warhol que se llamaría “Four Stars” y duraría 24 horas. Llegamos e improvisé con Waldo, Manuel Vicente Peña (alias Manuel Quinto) y los Banana Cuban Boys un Happening llamado The Paella-Bycicle-Totality-Crucifixion, que fue filmado íntegramente y es parte de esta gran película».

La fundación creada y dirigida por Peña ostentaba la siguiente consigna: Foundation for the Totality está trabajando en todos los medios para invadir con AMOR y LIBERTAD los campos puritanos del mundo y hacer que Mao copule con la Estatua de la Libertad para que engendren un hijo hippie – Rolando Peña”. 

También, durante su periplo en Nueva York, conoce al poeta Allen Ginsberg y Peter Orlovsky, a quienes les habla del trabajo sobre Henry Miller que realizara en Caracas y Ginsberg le propone trabajar junto a él en un proyecto de Timothy Leary (primer espectáculo psicodélico) titulado The Illumination of Buddha”.

Rolando Peña – Foto por Billy Name

En el año 2018, la artista venezolana Andreína Fuentes Angarita, produjo como investigadora y patrocinó a través de Arts Connection Foundation una exposición en la feria de arte de PINTA, Miami, de la Fundation for the Totality donde Rolando participó invitado por ella. En esta exposición se exhibieron un documental que está en YouTube, videos, fotos, incluyendo dos fotomatones que fueron adquiridos y forman parte de la Fuentes Angarita Collection, también creada desde 1996  por  Andreína Fuentes Angarita.

El Príncipe y el oro negro

 

Según una entrevista que se le realizara hace unos años en Madrid, a propósito de una exposición denominada “POP”, junto a otros dos artistas en la galería Odalys; Peña contó que «el nombre de El príncipe negro lo creó Warhol, cuando le preguntaron quién era ese chico que siempre vestía de negro».

Lo cierto es que Peña creó un personaje a partir del propio personaje que él era y que a raíz de su trabajo conceptual con el petróleo, se popularizó a tal punto que algunas personas no reconocían quién era Rolando Peña, pero todos sabían del Príncipe Negro.

Volviendo a la obra del artista, si bien hubo varios trabajos que generaron impacto como “Santería” (1975, presentado en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Ímber) o “The Seven Vanishing Points” con la utilización del Fotomatón; no es sino hasta los años 80, cuando inicia la idea y el concepto de lo que sería la marca personal de su obra hasta la actualidad: El Petróleo.

Peña, quien además se considera un libertario no político, sostiene que «La nación recibió un regalo que ayudó al surgimiento del país, pero, a su vez, el mal uso que se ha hecho del petróleo en el mundo ha creado grandes problemas ecológicos. En Venezuela (…) lo transformaron en un arma de guerra, en un elemento para penetrar y formar lo que llaman «revolución»».

La obra que Peña ha dedicado al petróleo es muy extensa y abarca prácticamente todas las áreas, pintura, fotografía, instalaciones, multimedia, escultura, videos, arte digital.

Por ejemplo, su obra “Petróleo Crudo” presentada en la Just Above Midtown Gallery de Nueva York, es un ejemplo del trabajo multimedia pues empezaba con una serie de proyecciones de diapositivas que mostraban las torres, bombas y pozos de un campo petrolero en el Lago de Maracaibo, acompañado luego por un vídeo que daba énfasis a la extracción. Luego se encendían las luces para poder apreciar las serigrafías y fotografías de la industria petrolera colgadas en las paredes, para culminar con un momento climático cuando el Príncipe Negro se acercaba al centro de la galería (con un pico de hierro en la mano), donde se encontraban seis barriles dorados, tres de ellos apilados junto al televisor donde se proyectó el vídeo y los otros tres barriles se encontraban suspendidos del techo. El artista comenzó a perforar el fondo de los tres barriles suspendidos, de los cuales comenzó a salir pintura. Uno emanaba pintura negra, el otro roja, y el tercero dorada, simbolizando al petróleo, la sangre y el oro.

Otro trabajo más reciente titulado “Tocata y Fuga en Barril Mayor” muestra al artista haciendo “percusión” con varios barriles, mientras es “dirigido”, desde un vídeo proyectado en la pared, por Gustavo Dudamel. Lo cual, según el propio Peña, no pareció agradar mucho al famoso director.

Lo más reciente de Rolando Peña

 

Está participando en una exposición en la American Society titulada This Must Be The Place: Latin American Artists in New York, 1965-1975, “se trata de una exposición de interés cultural porque por primera vez se organiza una curaduría centrada en este importante período de tiempo cuando muchos latinoamericanos llegamos a Nueva York, de todas partes de la región. La curadora reunió e hizo una selección de estos artistas para su tesis de grado de la Universidad de Nueva York de Arte y organizó esta exposición, en la cual me honra participar.”

Detalles sobre esta exposición: https://www.as-coa.org/events/studio-must-be-place-rolando-pena

 “Tengo también una exposición en Miami que considero muy interesante que se llama A Matter of Perspective (Cuestión de perspectiva), curada por José Antonio Navarrete, donde se exhiben fotos de los fotomatones y los siete puntos de fuga. Yo comencé  hacer esos fotomatones en el año 1960, por lo que me consideran un pionero de ese elemento de expresión cultural artística.”

Esta exposición puede disfrutarse en la ArtMedia Gallery de Gady Alroy en Miami. El día 22 de febrero el mismo Rolando Peña hará un performance que tituló Behind my Eyes, en honor a Rafael Cadenas e inspirado por su poema ¿Qué hago yo detrás de los ojos?. “Hay un texto mío que está en el catálogo que dice en una parte: ¿Qué hago yo detrás de mis ojos? Es una pregunta que me hago con frecuencia. Para responder sería necesario escribir un largo tratado de vivencias, buenas, malas. Y al ubicarla en la perspectiva del mundo actual, es un enorme laberinto sin fin. Los acontecimientos actuales a nivel mundial van de un extremo a otro, son remolinos infinitos llenos de grandes contradicciones. Por un lado, los descubrimientos científicos son óptimos, y por otro lado el caos, los desastres ecológicos del calentamiento global, los tsunamis, las pandemias, sobre todo las pandemias, y las confrontaciones de todos lo órdenes se transforman en batallas sin sentido, creando destrucciones nefastas. Es una confrontación entra la civilización y primitivismo salvaje, es una espantosa visión que crea incertidumbre, angustia, miedo, como un gran agujero negro sin fin. Sin embargo, soy optimista y apuesto que una toma de conciencia global nos llevará a tomar el camino correcto y rescataremos los valores sagrados de las libertades, el amor, el arte, la vida. No podemos perder las esperanzas, sobre todo, jamás dejemos de soñar.”

En simultáneo, Rolando está trabajando en la publicación de su último  libro “Welcome to my Art World” sobre toda su obra, desde los inicios hasta lo más actual. De esta forma, su obra quedará plasmada también en formato editorial para que pueda llegar a nuevos públicos, de distintas edades y procedencias.

Más sobre Rolando Peña

 

Artista conceptual que ha experimentado con múltiples medios expresivos: teatro, danza, happening, instalaciones, fotografía, escultura, gráfica, video y tecnologías digitales. A lo largo de su carrera ha colaborado con intelectuales, artistas y científicos como Andy Warhol, Timothy Leary, Allen Ginsberg, Pierre Restany, José Ignacio Cabrujas y Claudio Mendoza entre otros. Es pionero del arte multimedia en América Latina y formó parte de la escena del arte latinoamericano en Nueva York en los años 60 y 70 donde creó Foundation for the Totality junto a Juan Downey, Waldo Balart y otros artistas. En su extensa obra, Peña ha creado una poética de la relación arte-ciencia-tecnología donde la iconografía del petróleo dialoga con la astrofísica, la ecología y la política global. Ha sido fellowship de The Guggenheim Foundation, Maestro del Arte Latinoamericano de AICA Venezuela y Orden Andrés Bello de la Universidad Católica Andrés Bello.

Redes Sociales:

 

  • IG: @rolandoart.work
  • Facebook: Rolando Peña
  • http://www.rolandoart.work

Cronología petrolera

Big Bang, 2017 Connect Now Room
Art Connection Foundation
Miami, Estados Unidos.

Black Gold, 2016
Museo de Arte Contemporáneo North Miami
Miami, Estados Unidos.

Oro Negro, 2015
Centro de Bellas Artes de Maracaibo
Maracaibo, Venezuela.

Negro sobre negro, 2014
Alianza Francesa
Caracas, Venezuela. 

El Barril de Higgs,2012
Edificio Eugenio Mendoza
Universidad Metropolitana
Caracas, Venezuela. 

Make Oil Green, 2010
La Caja–Centro Cultural Chacao
Caracas, Venezuela.

Plaza Mene, 2008
Colinas de Bello Monte
Caracas, Venezuela.

 El Barril de Dios, 2008
Universidad Católica Andrés Bello (UCAB
Caracas, Venezuela.

Ruptura espontánea de simetría: El Barril de Dios, 2002
Instituto Italo Latinoamericano
Roma, Italia

Museo Pinacoteca Amedeo Modigliani
Folonica, Italia

Espacio de Arte Contemporáneo “El Gallo”  
Salamanca, España.

Le Baril de Dieu , 2002
Galería White Elephant
París, Francia.

El pozo de petróleo, 2000
Museo Jacobo Borges
Caracas, Venezuela.

Menespace , 1997

Museo de la Ciencia
Caracas, Venezuela.

El derrame de petróleo, 1997
Museo de Bellas Artes
Caracas, Venezuela.

El Mar Negro, 1996
Instituto Italo Latinoamericano
Roma, Italia. 

MeneDigital, 1995  1993
Galería Thorigny, 1995
París, Francia.

Galería Vía, 1993
Caracas, Venezuela.

Centro Cultural Consolidado, 1993
Caracas, Venezuela.

Diagonales, 1990
Escultura Internacional 90
Galería Nacional de Arte
Washington DC, Estados Unidos.

El Laberinto, 1990
Sala de exposiciones
Fundación RG CELARG
Caracas, Venezuela.

Tri-tótem, 1988
Parque Olímpico
Seúl, Corea.

Petróleo crudo, 1987
Galería 2817
Caracas, Venezuela.

Yo soy el petróleo, 1986
Maison de L’Amérique Latine
París, Francia.

El petróleo soy yo, 1985
Museo de Bellas Artes
Caracas, Venezuela.

El petróleo me pertenece, 1984
Museo de Arte Moderno «La Tertulia»
Cali, Colombia. 

El pájaro de la muerte, 1983
Museo de Arte Contemporáneo Sofía Imber
Caracas, Venezuela.

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Escritor venezolano y editor principal de The Wynwood Times

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