La concordia y la armonía parecen aspectos antiguos dentro de la civilidad.

No todos los ciudadanos de un país viven desde la cordura y el buen tino en las relaciones. Cada vez seguimos viendo hechos violentos donde se involucran jóvenes que parecen estar sin brújula en sus acciones, y adultos que acarrean decepciones venidas de otras fronteras.

Muchos milénicos han confrontado al sistema denunciando malas prácticas, y en otras ocasiones yendo de frente contra las instituciones como una locomotora. La insatisfacción, el desánimo y la poca fe en el futuro les han empañado sus deseos de grandeza, esa que les auguraban los padres X, extintos adolescentes repletos de frustraciones por lo no vivido debido a los miedos que sus padres Boomers les inculcaron a punta de castigos.

Sí, toda una cadena de conductas erráticas que se traducen en unos tiempos convulsos intergeneracionales. A esto debe sumarse la podredumbre moral, los radicalismos políticos, incluso religiosos, y la apatía de algunos estados y gobiernos ante demostraciones continuadas de pérdida de valores en sus sociedades.

La pandemia mostró las fracturas de muchos grupos familiares. Se aceleraron los miedos y se asentaron cómodas las incertidumbres. En los hogares había demasiado tiempo y poca energía –ni hablar de disposición anímica– para hablar, entenderse y profundizar en los vínculos. La familia como célula de la sociedad solo mostró carcinomas por doquier.

Y el mundo y las maldades de las mentes perversas seguían su curso. Se reanudaron las clases, se intentó volver a la vida usual, pero en algunos casos, solo para indicar que no éramos mejores humanos. Un joven de 18 asesinó a un profesor de 47 por enseñar libertad de expresión. Las economías mundiales están colapsadas. Los océanos siguen contaminados. La selva tropical continúa devastándose. Las elecciones de un país mantienen en vilo a todo un conjunto de naciones.

Hoy los sociólogos nos explican sobre el impacto no solo de las epidemias dentro de nuestro comportamiento como ciudadanos, sino que nos alertan sobre el poder que están teniendo las teorías del posthumanismo, la extrema derecha, el repunte de los nacionalismos, el quiebre del occidentalismo frente a los ataques islámicos. En fin (y aquí hay que dar un gran suspiro) nos instan a poner la lupa en todo eso convulso que nos mantiene, cual olla de presión, en este bello planeta verdiazul.

Cada quien sigue en su burbuja… Cada cual vive como puede. Mientras tanto sigue girando la tierra, siguen cambiando los tiempos, sigue la vida pasando entre la guadaña y la máscara del arlequín.

 ¿Vientos de cambio? Están creciendo los Centennials. No sé si hablar de esperanza.

Satanismo para torpes

Satanismo para torpes

¿Qué hay detrás de la iconografía satánica sino un gusto por lo oscuro? ¿Cuáles son los orígenes de satanismo? Estas interrogantes las desarrollamos acá, de la mano de nuestro Escribiente amaillo.

En defensa del cine de lo reprimido

En defensa del cine de lo reprimido

Analizamos cómo la industria del cine se ha afectado por la inmediatez y el streaming de la que se ha acostumbrado el espectador de estos tiempos, haciendo que muchos proyectos fílmicos no puedan materializarse.

La vagina y su anonimato

La vagina y su anonimato

Hablar sobre la vulva femenina no es un tema sencillo ni que se aborda fácil. Aquí es tratado el tema por nuestra feminista defectuosa.

Artículos recientes

Escritora y cronista.

Columnista en The Wynwood Times:
Vicisitudes de una madre millennial

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad